MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE AYUDARON!

COMO CIUDADANO PERUANO, EMBARGADO DE LA PESADUMBRE DE VER A MIS COMPATRIOTAS DEL SUR, ES REVITALIZANTE VER LA BONDAD DEL CORAZÓN HUMANO, EXPRESADO EN LA NOBLE AYUDA SOLIDARIA DE MUCHOS PAISES A LAS CIUDADES DEVASTADAS POR EL TERREMOTO, A TODOS USTEDES : MUCHAS GRACIAS Y QUE DIOS QUE ESTA EN LO ALTO LOS SIGA BENDICIENDO!
AHORA LA VIDA CONTINUA, Y ES MOMENTO DE APROVECHAR LA CRISIS PARA UN CAMBIO, UN CAMBIO QUE SIGNIFIQUE UN NUEVO NORTE PARA EL PERÚ Y EL MUNDO, COMO DIRIA EL GRAN PRESIDENTE DE MEXICO JOSÉ LOPEZ PORTILLO: "ES HORA DE ESCUCHAR LAS SABIAS PALABRAS DE LYNDON LAROUCHE" Y ASI EN ESTE MOMENTO EN QUE ES INMINENTE EL CRAC FINANCIERO ES HORA DE REORGANIZAR EL SISTEMA FINANCIERO EN SU CONJUNTO POR BANCARROTA Y ASI DAR PASO A NUEVAS INSTITUCIONES FINANCIERAS DONDE SEAN LOS ESTADOS NACIONALES SOBERANOS LOS QUE FIJEN LAS NORMAS Y CREDITOS Y UTILICEN REALMENTE EL CREDITO EN OBRAS DE INFRAESTRUCTURA Y SISTEMAS EFICIENTES DE SALUD Y EDUCACIÓN, ES HORA DE SALVAR AL AFRICA, ES HORA DE UTILIZAR SISTEMAS AVANZADOS DE PRODUCCION Y ENERGIA , COMO LA ENERGIA NUCLEAR, TODO ESTO, ESTE NUEVO MUNDO DE DESARROLLO Y PROGRESO SERA POSIBLE CUANDO LAS NACIONES HAGAN USO DE SU SOBERANIA Y NOS REENCAUZEMOS EN NUESTRO GENUINO DEVENIR ,EL DE "HENCHID LA TIERRA Y SOJUZGADLA" , UNAMONOS A LYNDON LAROUCHE EN UN "PUENTE HACIA EL FUTURO" Y DEVOLVAMOS LA DECENCIA Y EL DESARROLLO A NUESTRAS NACIONES.
ATTE
DINO GAVANCHO


P.D
40 naciones presentes en la conferencia del Instituto Schiller: "El Puente Terrestre Euroasiático es una realidad".
http://www.larouchepac.com/news/2007/09/17/40-naciones-presentes-en-la-conferencia-del-instituto-schill.html
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lunes, 23 de julio de 2007

Los ciclos solares determinan el clima, no el CO2

El siguiente articulo es tomado de la pagina del Movimiento de Juventudes Larouchistas WLYM y editado del pdf, puede revisar este articulo en su formato original asi como muchos mas relacionados en la pagina del WLYM:
LINK A LA SERIE DE ARTICULOS SOBRE EL FRAUDE DEL CALENTAMIENTO GLOBAL
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Los ciclos solares determinan el clima, no el CO2
por Zbigniew Jaworowski, M.D. Ph.D., D.Sc
Este artículo fue publicado en inglés en la 21st Science &
Technology, winter 2003-2004

¡Saquen los abrigos de piel, porque el enfriamiento global está llegando!
Un científico de la atmósfera, de renombre mundial y montañista, que ha excavado hielo de 17 glaciares en 6 continentes, en su carrera de 50 años, le cuenta cómo y por qué.

Desde los años 80, muchos climatólogos han afirmado que las actividades humanas han causado que la temperatura cercana a la superficie aumente más y más rápido que en ningún otro momento de la historia. Dicen que las emisiones industriales de dióxido de carbono a la atmósfera pronto darán por resultado un desbocado efecto invernadero y un calentamiento de consecuencias catastróficas para la biosfera. Hacia el 2100, dicen ellos, la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera se duplicarán, causando que la temperatura media de la Tierra se eleve en 1,9º C a 5,8º C, y en las regiones polares en más de 12º C.
Apenas unos pocos años antes, estos mismos climatólogos habían jurado que la polución industrial nos llevaría a una nueva Edad de Hielo. En 1971, el líder espiritual de los profetas del calentamiento, Dr. Stephen Schneider, del National Center for Atmospheric Research, en Boulder, Colorado, afirmaba que la contaminación muy pronto reduciría a la temperatura media global en 3,5º C. [1] Sus comentarios fueron seguidos por declaraciones más oficiales del National Science Board de la National Science Foundation, ...;";El tiempo presente de altas temperaturas debería estar llegando a su fin"; conduciendo a la próxima edad glacial." En 1974, el panel observó, "durante los últimos 20 a 30 años, la temperatura mundial ha caído, de manera irregular al principio pero más pronunciadamente en la última década." [2]
No importa qué suceda, calentamientos o enfriamientos catastróficos, de alguna manera la culpa siempre recae sobre los "pecaminosos" seres humanos y sus civilizaciones – que presuntamente es hostil y ajena al planeta.
En 1989, Stephen Schneider aconsejó: "para capturar a la imaginación pública ‘tenemos que’ hacer declaraciones simples y dramáticas, y poca mención de cualquier duda que podríamos tener". Cada uno tiene que decidir el correcto balance entre ser efectivo y ser honesto."[3]
Esto resultó ser una "efectiva" política: Desde 1991, cada uno de los 2000 climatólogos (sólo 60 de ellos con título doctoral) recibieron un promedio de $1 millón de dólares anuales para sus investigaciones.[4, 5]
En una escala mundial, el presupuesto anual para la investigación del clima alcanza a los 5.000 millones de dólares. [6] Es interesante notar que en los Estados Unidos, la mayor parte de este dinero va para descubrir el cambio del clima global y sus causas, mientras que los europeos aparentemente creen que el calentamiento global antropogénico ya está en marcha, y gastan el dinero más en estudiar los efectos del calentamiento.
Los gobiernos de muchos países (pero no de los Estados Unidos, Australia o Rusia), firmaron el infame Protocolo de Kyoto, que apunta a la reducción obligatoria de la combustión del petróleo, carbón y gas. Si esta convención fuese universalmente implementada, el descenso de la temperatura sería imperceptible. Pero habría una drástica y muy notoria retracción de la economía. En el 2100, bajo las restricciones obligatorias de emisiones del Protocolo de Kyoto, la temperatura se reduciría en 2º C o, para usar las cifras de los "calentadores globales", con Kyoto, el aumento de la temperatura que experimentaríamos para el año 2094, sería pospuesto hasta el año 2100. De esta manera, el protocolo de Kyoto le compra al mundo seis años.[7]
Pero las pérdidas resultantes del cumplimiento de Protocolo de Kyoto llegarían a los $400.000 millones - sólo en los Estados Unidos. La reducción del producto bruto interno, cuando se suman a lo largo del siglo, llegaría a $1,8 Billones de dólares, mientras que los supuestos beneficios por la reducción de emisiones serían de $0,12 Billones. [8] Para el 2050, en la Europa occidental y Japón, el PBI se reduciría en 0,5% en comparación con 1994; en Europa oriental, esta reducción
llegaría al 3%, y en Rusia al 3,4%.[8] Los expertos que trabajan en el gobierno Canadiense llegaron a la conclusión de que la implementación del protocolo de Kyoto haría necesario el racionamiento de energía, lo que haría recordar al racionamiento de la gasolina durante la Segunda Guerra Mundial. [9]

El Cambio Climático Refleja Eventos Planetarios Naturales

De hecho, los recientes desarrollos del clima no son algo desusado, ellos reflejan un curso natural de eventos planetarios. Desde tiempos inmemoriales, los ciclos alternados de frío y calor se han seguido unos a otros, con una periodicidad que va desde decenas de millones a unos pocos años. Los ciclos dependieron, muy probablemente, de los cambios extraterrestres que ocurrían en el Sol
y en sus proximidades.
Cambios a corto plazo - aquellos que ocurren en pocos años - son causados por factores terrestres tales como las grandes erupciones volcánicas, que inyectan polvo a la estratosfera, y el fenómeno El Niño, que depende de las variaciones de las corrientes oceánicas. La energía térmica producida por los radio nucleidos que están presentes en la capa de 1 km de espesor de la corteza terrestre, contribuyeron con unos 117 kilo joules anuales por metro cuadrado de la primitiva tierra. Como resultado del decaimiento de estos radio nucleidos de larga vida, su contribución anual es ahora de sólo 33,4 kilo joules por metro cuadrado. [10] Este calor nuclear, sin embargo, juega un rol menor entre los factores terrestres, en comparación con los "gases de invernadero" causados por algunos gases atmosféricos, y la radiación solar reflejada desde la superficie de la tierra.
Sin el efecto invernadero, la temperatura media cercana a la superficie sería de -18º C, y no +15º C, como es ahora. El más importante de estos gases de invernadero es el vapor de agua, que es responsable del casi el 96 al 99% del efecto invernadero. Entre los demás gases de invernadero (CO2, CH4, CFCs, N2O, y O2), el más importante es el CO2, que contribuye con sólo el 3% de todo el efecto invernadero.[11, 12] Las contribuciones humanas de CO2 a este efecto podrían ser de entre 0,05 a 0,25%.[13]



Estamos actualmente a la mitad de la vida del Sol, unos 5 mil millones de años desde su formación, y unos 7 mil millones de años antes de su contracción en una caliente enana blanca[14], cuyo calor achicharrará a la Tierra, matando toda la vida sobre ella. Al comienzo de la carrera del Sol, su irradiancia era un 30% más baja que ahora. Esta es con toda probabilidad, una de las razones para los períodos fríos Precámbricos. En 1989, Joseph Kirschvink encontró rocas de 700 millones de años de antigüedad cerca de Adelaide, Australia, que mantenían trazas de los pasados glaciares. Sin embargo, la señal magnética de estas rocas indican que en ese tiempo, los glaciares estaban ubicados en el Ecuador. Esto significa que toda la Tierra estaba entonces cubierta de hielo. En 1992, Kirschvink llamó a esta etapa del planeta la "Tierra Bola de Nieve", y encontró que este fenómeno ocurrió muchas veces en el período Precámbrico. Uno de tales períodos "Tierra Bola de Nieve" apareció hace 2.4 mil millones de años.
Aunque grandes glaciaciones redujeron de manera drástica la productividad biológica, el sucesivo derretimiento de vastas cantidades de hielo oceánico provocó un enorme florecimiento de las cianobacterias, que produjeron inmensas cantidades de oxígeno. éste era altamente tóxico para la mayor parte de los organismos que vivían entonces. En consecuencia, hacen 2.400 millones de años, los organismos vivientes fueron forzados a desarrollar mecanismos de defensa contra los letales efectos de los radicales oxígeno. [15] Estos mismos mecanismos nos protegen de los efectos de la radiación ionizante. Sin estos mecanismos, la vida no podría haberse desarrollado en el pasado, y no podríamos vivir con el actual flujo de daños espontáneos del ADN producidos por los radicales oxidantes que se forman con el metabolismo de este gas.
En cada célula de los mamíferos, ocurren espontáneamente unos 70 millones de daños al ADN -anualmente, pero únicamente 5 de esos daños al ADN son el resultado de la radiación natural promedio. [16, 17]
Tanto la atmósfera de oxígeno como el increíblemente eficiente mecanismo protector de reparación del ADN, desarrollado en esta época tan antigua, fueron probablemente inducidos por los dramáticos cambios en el clima. Durante el Fanerozoico, (los último 545 millones de años), la Tierra pasó por ocho grandes ciclos climáticos, cada uno de ellos de1 unos 50 a 90 millones de años. Cuatro de ellos ("Iglúes"), fueron unos 4º C más fríos que los cuatro más cálidos ("Invernaderos").[18]


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El autor (derecha) trabajando con columnas de intercambio iónico en una carpa laboratorio en el Glaciar Kahilina, Alaska, 1977.


Estos largos ciclos fueron muy posiblemente causados por pasajes del Sistema Solar a través de los brazos de la espiral de la Vía Láctea. En su trayectoria, el Sistema Solar pasó a través de áreas de intensa creación de estrellas, con frecuentes explosiones de novas y supernovas. En estas regiones, la intensidad de la radiación cósmica galáctica que llegaba a la Tierra era hasta 100 veces más alta que el promedio. El mayor nivel de la radiación cósmica en la troposfera de la Tierra causa mayor formación de nubes, que reflejan la creciente radiación solar de regreso hacia el espacio. Esto da por resultado un clima más frío (ver más abajo). Entonces el Sistema Solar viaja a través de áreas más quietas donde la radiación cósmica es más débil, se forman menos nubes en la troposfera, y el clima se calienta.[18]

Sobre estos ciclos climáticos desmesuradamente largos, de decenas de millones de años cada uno, (Figura 1) se superponen ciclos más cortos que refuerzan o debilitan a los más largos. Durante el pasado millón de años hubo de 8 a 10 Edades de Hielo, cada una de sólo 100.000 años de duración, intercaladas con cortos períodos interglaciares de unos 10.000 años cada uno.

Durante los pasados 1000 años, múltiples períodos de 50 años han sido más cálidos que cualquier período análogo del siglo 20, y los cambios han sido mucho más violentos que los que se observan actualmente. Tales son los hallazgos de un análisis de más de 240 publicaciones, realizado por un equipo de científicos de Caltech y la Universidad de Harvard,[19, 20] En este estudio, se examinaron miles de resultados contrastados de los llamados "indicadores proxy de temperatura". Ellos incluyen registros históricos; mediciones del crecimiento anual de anillos de árboles; cambio de los isótopos en las muestras de hielo, sedimentos lacustres, maderas, corales, estalagmitas, fósiles biológicos, y en la celulosa conservada en turberas; cambios en los sedimentos oceánicos, alcance de los glaciares; temperaturas de perforaciones geológicas; variación de la microfauna en sedimentos; línea del movimiento de los bosques, y así por delante.
También viene evidencia similar de mediciones más directas de las temperaturas preservadas en la cobertura de hielo de Groenlandia (Figura 2). Estos estudios están en franca contradicción con el mucho más pequeño estudio [21b] que muestra una curva tipo "palo de hockey", con la sobresaliente temperatura en el Siglo 20, y una más bien plana y ligeramente decreciente tendencia durante el resto del milenio. El estudio, por Mann et al., está en oposición a la multitud de publicaciones que apoyan la evidencia de que durante los últimos mil años, el fenómeno conocido como el período Cálido medieval, y la pequeña Edad de hielo, tuvieron un alcance global, y que el período contemporáneo no difiere en nada de loas previos cambios climáticos naturales.
Las temperaturas se pueden inferir a partir la relación de los isótopos de carbono (carbono- 12 y carbono-13C) y del oxígeno (oxígeno-16) en los esqueletos de los foraminíferos marinos, en los sedimentos del fondo del mar de los Sargasos (Atlántico Norte). Estos indican que en los últimos 3.000 años el clima de la Tierra
estuvo cambiando de manera constante, y que el aspecto de los cambios del pasado no difieren con los cambios modernos. Aquí se muestran el óptimo Medieval ((hacen 1.000 años), el cpmienzo del óptimo Holocenico (2,500 años atrás), y también la pequeña Edad de Hielo (ca. 500 años atrás), época de la que estamos todavía emergiendo.



La temprana Edad Medieval tambien fue testigo de un fuerte enfriamiento climático, que tuvo un impacto sobre la declinación económica y cultural de esa época. Sin embargo, el estudio de Mann et al., fue incorporado al Informe 2001 (TAR) del IPCC como la principal prueba de que e calentamiento del Siglo 20 no tenía precedentes, y fue usado de manera entusiasta por los aficionados del Protocolo de Kyoto para promover su causa.
En su estudio minucioso, Soon y Baliunas [19, 20] criticaron, al pasar, las publicaciones de Mann et al., por su impropia calibración de la información proxy, y por los errores estadísticos y metodológicos. Críticas mucho más profundas y demoledoras del trabajo de Mann et al., fueron presentadas recientemente por Stephen McIntyre y Ross McKitrick,[22] quienes demostraron que las
conclusiones de Mann et al estaban basadas en cálculos errados, datos incorrectos, y
selección sesgada del registro climático.
Usando los conjuntos de datos originales suministrados por el autor Michael Mann, McIntyre y McKitrick descubrieron muchos errores en los trabajos de Mann et al. – por ejemplo, adjudicando mediciones a los años equivocados, llenando tablas con números idénticos para proxys diferentes en distintos años; usando información obsoleta que ya había sido revisada por los investigadores
originales, y mucho más. Típico de estos errores era, por ejemplo, detener las series de temperatura de la Inglaterra central, sin explicación, en el año 1739, aun cuando los datos disponibles se remontan hasta el 1659, escondiendo de esta manera un importante período muy frío del Siglo 17. McIntyre y McKitrick no sólo criticaron el trabajo realizado por Mann et al, pero además, después de corregir todos los errores, analizaron el conjunto de datos usando la misma metodología empleada por Mann.
El resultado de este estudio de actualización demuestra que las temperaturas del Siglo 20 no han sido excepcionales durante los últimos 600 años. Más aún, demuestra claramente la falsedad de la afirmación del IPCC en su Informe 2001, basado en el estudio de Mann et al., de que la década de
1990 fue "probablemente la más caliente registrada", y que 1998 fue "el año más caliente del milenio" (Figura 3).
El paper de McIntyre y McKitrick fue revisado antes de su publicación por los reconocidos expertos en matemáticas y estadísticas, geología, paleoclimatología, y física (entre los revisores estaban R. Carter, R.Courtney, D. Douglas, H. Erren, C. Essex, W. Kinnmonth, y T. Landscheidt), y había pasado una revisión de "peer-review" por los examinadores de la prestigiosa publicación Inglesa Energy & Environment.
Dos preguntas surgen ahora: ¿Cómo es que el estudio de Mann et al., de 1998, con todos esos errores, pudo pasar el "peer-review" de la revista Nature? Y ¿Cómo pudo haber pasado los procesos de revisión y comprobación del IPCC?
Este asunto refleja, tristemente, la calidad de la ciencia que se está practicando en esta organización.
Los estudios de Mann et al., tenían un costado político. Ellos servían de contrapeso a la negativa del presidente George W. Bush de negarse a ratificar el protocolo de Kyoto, por ser "fatalmente errado", y su intento de minimizar la catástrofe económica que induciría Kyoto.
Una contribución inesperada vino del presidente Vladimir Putin, de su principal asesor económico, Andrei Illarinov, y de muchos científicos que asistían a la Conferencia Mundial del Cambio Climático que se llevaba a cabo en Moscú entre el 29 de Septiembre y el 3 de Octubre, 2003. Abriendo la conferencia, Putin declaró que le Protocolo de Kyoto estaba "científicamente errado" y que "Aún el 100 por ciento de cumplimiento con el protocolo no revertiría el cambio climático."
Y en respuesta a quienes exigían una rápida ratificación del protocolo de Kyoto, Putin dijo, medio en broma, "Dicen a menudo que Rusia es un país boreal, y si la temperatura se calentara 2 o 3 grados Celsius, no sería una cosa tan mala. Podríamos gastar menos en abrigos, y los expertos agrícolas dicen que las cosechas de granos se incrementarían aún más."
Putin también declaró que Moscú "sería reacio a hacer decisiones simplemente sobre consideraciones financieras. Nuestra principal preocupación serían los elevados ideales y metas que nos hemos impuesto, y no beneficios a corto lazo"El gobierno está considerando y estudiando profundamente este asunto, estudiando los complejos y difíciles problemas ligados al mismo. La decisión será hecha después de que este trabajo haya sido completado. Y, por supuesto, tendrá en cuenta los intereses nacionales de la Federación Rusa."
Anfrei Illarinov, principal asesor de Putin, fue más rudo: "El Protocolo de Kyoto pondrá frenos al crecimiento económico.





Condenará a Rusia a la pobreza, debilidad, y atraso." Para los expertos reunidos en Moscú, Illarinov presentó 10 preguntas bien enunciadas, todas las cuales hacen estremecer a la hipótesis del calentamiento global inducido por el hombre. Los proponentes del calentamiento global no pudieron dar respuestas satisfactorias. Tampoco fueron respondidas ni las básicas preguntas hechas por el presidente del comité organizador, Profesor Yuri Izrael. "¿Qué está realmente sucediendo en este planeta: calentamiento o enfriamiento?" y "¿La ratificación del Protocolo de Kyoto - mejorará al clima, lo estabilizará, o lo empeorará?", preguntó.

Al final de la conferencia, dos cosas quedaron muy claras:

(1) El mundo científico está muy lejos de algún "consenso", tan a menudo proclamado por IPCC, acerca del calentamiento producido por el hombre. (El presidente de la conferencia reconoció que los científicos que cuestionan al consenso de Kyoto representaban el 90% de los asistentes.)
(2) Sin la ratificación de Rusia, el protocolo de Kyoto colapsará.
A partir de lo que dijo el presidente Putin en la Conferencia de Moscú, parece que Rusia no sucumbirá ni a las lucrativas propuestas a corto plazo de vender sus cuotas de emisión de CO2 por un total de $8.000 millones de dólares, como tampoco a las veladas amenazas de la Comisionada Ambiental de la Unión Europea, Margot Wallstrom, que advirtió a Rusia que "podría perder política y económicamente si no ratificaba el Protocolo de Kyoto."
Parecería que Rusia podría detener ahora las restricciones globales a las emisiones de CO2, y salvar al mundo de lo que Sir Fred Hoyle definía correctamente en 1996 como "arruinando las industrias del mundo y regresándonos a todos al Oscurantismo."
A la Naturaleza le gusta Cálido Los períodos fríos siempre han significado calamidades para los humanos y desastres para los ecosistemas. Por ejemplo, el último período frío, la llamada pequeña Edad de Hielo, trajo hambrunas y epidemias a Europa y Finlandia, que contribuyeron a la extinción de dos tercios de la población. Por otro lado, durante los períodos cálidos, plantas, animales y comunidades humanas florecieron y prosperaron.
Por muchos años, se nos ha enseñado que el calentamiento global causará una serie de desastres: ascenso del nivel de los mares, desastre ecológico en el ártico, sequías e inundaciones, catástrofes agrícolas, creciente número, frecuencia y violencia de los huracanes, epidemias de enfermedades infectocontagiosas y parasitarias, y más todavía. Los impactos del calentamiento, parece ser, deben ser siempre negativos, nunca positivos. Pero, ¿es tan así?
Echemos una mirada al ártico. A pedido del Grupo Climático Inter Departamental del gobierno Noruego, junto con tres colegas del Norsk Polar Institute, yo estudié el impacto de un posible calentamiento climático sobre la flora y la fauna ártica, en la región de Svalbard. Especial preocupación se centraba en la posible extinción de los osos polares.
Nuestro informe [23] declara que en el período de 1920 hasta 1998, la temperatura en Spitsbergen y en la adyacente isla Jan Mayen, había descendido casi 2º C, al revés de las predicciones del Dr. Stephen Schneider y sus seguidores.
Por la salud del estudio, sin embargo, hicimos la suposición que, por algún milagro, el clima del ártico se calentaría algunos grados Celsius, con una mayor concentración de CO2 en la atmósfera. Bajo esta suposición, investigamos la suerte de las plantas, el plankton marino, los peces, osos, renos, focas, y millones de aves que habitan esta región.
Resultó que, a mayor concentración de dióxido de carbono, y mayores temperaturas, la productividad del sistema ecológico del ártico siempre se incrementa. Los registros históricos y las estadísticas modernas muestran que en los períodos cálidos se han capturado más peces en el Mar de Barents, y las poblaciones de renos, aves, focas y osos también se expandieron. Sobre la tierra firme, aumentó la masa de vegetación para los renos, y en el mar el plankton se hizo más abundante. Esto permitió que aumentara la población de peces, se expandieran los recursos de alimentos para las aves y las focas, que a su vez son el alimento de los osos. En conclusión: El calentamiento del clima sería beneficiosos para todo el sistema de vida en el ártico, y los osos polares serían más numerosos que hoy. Nuestros patrocinantes interdepartamentales nos dieron entonces una muestra de su pensamiento: "Esa no es la manera de conseguir fondos para investigación!" Tenían razón.

La Propaganda del Miedo

Los miedos más fuertes de la gente se relacionan con el derretimiento de los glaciares de montaña y partes de los glaciares continentales de Groenlandia y de la Antártida, que supuestamente llevarían a un aumento del nivel de los mares de 29 centímetros para el 2030, y de 71 cm en el 2070. Algunas predicciones aseguran que este aumento del nivel de los mares podría llegar incluso a 36,7 metros.[24] Bajo esta óptica, islas, regiones costeras, y grandes ciudades portuarias serían inundadas, y naciones enteras se verían forzadas a emigrar.
El 10 de octubre de 1991, el New Cork Times anunció que tan pronto como el 2000, los crecientes niveles del mar provocarían la emigración de algunos millones de personas. Los Profetas del Apocalipsis que predican los horrores del calentamiento no están preocupados por el hacho que en la Edad media, cuando durante unos cuanto cientos de años fue más caliente que ahora, ni el atolón de las Maldivas ni los archipiélagos del Pacífico se inundaron. Los niveles globales del mar han estado subiendo durante algunos cientos o miles de años, (las causas de este fenómeno no están claras).
En los últimos 100 años, este aumento fue de 10 a 20 cm,[24] pero no parece haberse acelerado durante el calentamiento del Siglo 20. Resultó ser que, durante los climas más cálidos, se evapora más agua de los océanos (y en consecuencia cae más nieve sobre Groenlandia y la Antártida) que la cantidad de agua que fluye al mar proveniente del derretimiento de los glaciares de montaña.[17]
Desde los años 70, los glaciares del ártico, Groenlandia y la Antártida, han dejado de retirarse, y han comenzado nuevamente a crecer.
El 8 de enero de 2002, la revista Science publicó los resultados de los estudios realizados mediante radares en los satélites y las muestras de probetas o cilindros hielo perforados en Groenlandia y la Antártida. Este estudio fue hecho por científicos del Caltech Jet Propulsion Laboratory y la Universidad de California en Santa Cruz. Estos resultados indican que el flujo del hielo en la Antártida se ha frenado, y algunas veces detenido, y que esto ha dado por resultado el espesamiento de los glaciares continentales a una tasa de 26,8 mil millones de toneladas por año.[25]
En 1999, un estudio de la Academia de Ciencias de Polonia fue preparado como una fuente de material para un informe titulado: "Pronóstico de las condiciones de Defensa para la República de Polonia en 2001-2020." Este estudio implicaba que el aumento de la precipitación atmosférica en un 23 por ciento en Polonia, que presuntamente sería causado por el calentamiento global, sería perjudicial. (¡Imagine declarar esto en un país donde el 38 por ciento de su área sufre de un permanente déficit de agua!). Este mismo estudio también estimó que la extensión del período de crecimiento de la vegetación de entre 60 a 120 días era un desastre. Verdaderamente, la posibilidad de duplicar la rotación de cultivos, o aún de prolongar en cuatro meses la cosecha de remolachas, se convierte en una visión horrorosa en la mente de los autores de este estudio.






Los diarios escriben continuamente sobre la creciente frecuencia y potencia de las tormentas. Los hechos, sin embargo, dicen otra cosa diferente. Cito aquí sólo alguna información de Polonia, pero existe mucha información de todas partes del mundo. En Cracovia, entre 1896 y 1995, la cantidad de tormentas con granizo y lluvias excediendo los 20 milímetros, ha disminuido de manera constante, y después de 1930, el número total de tormentas ha disminuido.[26]
Desde 1823 hasta 1994, la frecuencia y magnitud de las inundaciones del Río Fístula, en Cracovia, no sólo no aumentaron sino que, desde 1940 han disminuido de manera significativa.[27]
También, las mediciones en puerto de Kolobzreg, en el Mar Báltico, indican que el número de tormentas no se incrementó entre 1901 y 1990.[28] Observaciones similares se aplican a los huracanes del Océano Atlántico durante el Siglo 20 (Figura 4), y en todas partes del mundo.

Zozobran las Predicciones de las Computadoras

Al revés de las predicciones computarizadas de "los calentadores", las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera, el más importante entre los gases de invernadero producidos por el hombre, estaban fuera de fase con los cambios de las temperaturas del aire cercanas a la superficie, no sólo recientes sino también en el pasado distante. Esto se ve muy claramente en las muestras de hielo extraídas de Groenlandia y la Antártida, donde las altas concentraciones de CO2 en las burbujas de aire preservadas en el hielo polar aparecen de 1.000 a 13.000 años después de un cambio en la composición isotópica de H2O, señalando el calentamiento de la atmósfera.[29]
En tiempos remotos, la concentración de CO2 de la atmósfera ha sido mucho más alta que ahora, sin ningún impacto dramático sobre la temperatura. En el período Eoceno, (hacen 50 millones de años), esta concentración era 6 veces más alta que ahora, pero la temperatura era de apenas 1,5º C más alta. Durante el Período Cretáceo (90 millones de años atrás), la concentración de CO2 era 7
veces más altas que hoy, y durante el Carbonífero, (340 millones de años), el CO2 era casi 12 veces más abundante.[30] Cuando las concentraciones de CO2 eran 18 veces más altas que hoy, 440 millones años atrás (durante el Ordovícico), los glaciares existían en los continentes de ambos hemisferios.
A finales del Siglo 19, la cantidad de CO2 descargada a la atmósfera por la industria mundial era 13 veces menor que hoy.[31] Pero el clima de esa época se había calentado como resultado de causas naturales emergiendo de una Pequeña Edad de Hielo de 500 años, que prevaleció desde el 1350 hasta el 1880, aproximadamente. Esto no fue un fenómeno regional Europeo, sino que se extendió a lo largo y ancho del mundo.[19, 20] Durante esta época la temperatura media global era de 1º C
menos que ahora. Se organizaban festivales sobre el Río Támesis congelado, y la gente viajaba desde Polonia hasta Suecia, cruzando el Mar Báltico en trineos y permaneciendo en las noches en tabernas construidas con hielo, sobre el mar helado.
Esta época está bien ilustrada en las pinturas de Pieter Breughel y Hendrick Avercamp. En las montañas de Escocia la línea de nieve se extendía hasta 300 y 400 metros más abajo que hoy. En la vecindad de Islandia y Groenlandia, el hielo marino estaba tan extendido que el acceso a la colonia vikinga de Groenlandia, establecida en 985, se interrumpió completamente, la colonia finalmente fue aplastada por la Pequeña Edad de Hielo.


Arriba: La Pequeña Edad de Hielo de 500 años de duración prevaleció desde 1350 hasta 1880, en toda la Tierra, con temperaturas medias 1º C menores que las actuales. El Mar Báltico podía cruzarse en trineos desde Polonia a Suecia, pernoctando en tabernas
construidas en el hielo. Las pinturas de Pieter Breughel y Hendrick Avercamp ilustran al período.
Aquí, "Los Cazadores" de Breughel

Todo esto fue precedido por el Calentamiento Medieval, que duró más de 300 años (900 al 1100), durante el cual la temperatura alcanzó su máximo (1,5º C más alta que hoy) hacia el año 900. Tanto las Pequeña Edad de Hielo como el Período Cálido Medieval, no fueron fenómenos regionales como lo implica el estudio de Mann y sus coautores [32], sino que fueron globales y fueron observados en el Océano Atlántico Norte, en Europa, Asia, Sud América, Australia, y la Antártida. [33, 34] Durante el Calentamiento Medieval, las fronteras boscosa de Canadá llegaba 130 kilómetros más al norte que hoy, y en Polonia, Inglaterra, Holanda, y Escocia, florecieron los viñedos para fabricar vinos de Misa -sólo para ser destruidos por la pequeña Edad de Hielo.
Más temprano todavía, de 3.500 a 6.000 años atrás, ocurrió un duradero Calentamiento Holoceno, cuando la temperatura del aire excedía a la actual en 2º C (Ver figura 5).



Después de 1975, las mediciones de las estaciones meteorológicas indicaban que la temperatura media global había comenzado a subir nuevamente, a pesar de la declinación de las emisiones de CO2 "humanas". Sin embargo, resulta ser que es muy probable que se trate de una triquiñuela de medición, producida por el crecimiento de las ciuda- des y el resultante "efecto de isla de calor urbano". Las estaciones meteorológicas, que acostumbraban a estar fuera de las ciudades, fueron absorbidas por éstas, en donde la temperatura es más alta que en los campos aledaños.
Fuera de las ciudades de los Estados Unidos y Europa, la temperatura observada es más baja que alta, como lo demuestran los registros y datos del Goddard Institute de la NASA, recientemente revisados por John Daly.[37]
Lo mismo es cierto para las regiones polares, en dodnde los modelos predicen los mayores aumentos en la temperatura del aire. Como lo declaró Rajmund Przybylak, un climatólogo de la Universidad Nicolaus Copernicus, en Torun, Polonia, en las regiones polares "las épocas de calentamiento y enfriamiento se debería de ver muy claramente"y debería ocurrir más temprano que otras partes de la Tierra." Por consiguiente, dice él, "estas regiones deberían jugar un rol muy importante en la detección del calentamiento global."[38]
Przybylak recogió datos que cubren el período desde 1874 hasta el 2000, de 46 estaciones árticas y sub- árticas manejadas por institutos meteorológicos Daneses, Noruegos, Americanos, Canadienses, y Rusos.

Su estudio demuestra lo siguiente:
(1) En el ártico, las temperaturas más altas ocurrieron claramente en los años 30;
(2) Aún en los años 50, la temperaturaera más alta que en los años 90;
(3) Desde mediados de los años 70, la temperatura anual no muestra ninguna tendencia clara; y
(4) La temperatura en Groenlandia en los últimos 10 a 20 años es similar a la observada durante el siglo 19.
Estos hallazgos son similares a los cambios de temperatura en el ártico presente en la información recogida por la NASA,[37, 38] y en anteriores estudios revisados por Jaworowski. [13]
En un Nuevo estudio que cubre información sobre la temperatura del aire de superficie y la presión a nivel del mar de 70 estaciones en la región que circunda al ártico, al norte de los 62ºN, durante el período desde 1875 al 2000, Polyakov et al.,[39] descubrieron que la información de la temperatura consiste en dos fases frías y dos fases cálidas de una variabilidad multidecanual, en una escala de
tiempo de 50 a 80 años, superpuestas sobre un fondo de una larga tendencia al calentamiento. Esta variabilidad parece tener origen en el Atlántico Norte, y muy probablemente sea inducida por lentos cambios en la circulación termohalina oceánica, y en las complejas interacciones entre el Océano ártico y el Atlántico Norte.
Los dos períodos cálidos ocurridos en el ártico hacia fines de los años 30 hasta principios de los 40, y en los 80 hasta los años 90. El período más temprano fue más caliente que las dos últimas décadas. Desde 1875, el ártico se ha calentado en 1,2º C, y para todo el registro histórico de temperatura, el calentamiento fue de 0,094º C por década.
Para el siglo 20, la tendencia fue de 0,65º C por década. Porque la temperatura en los años 30-40 fue más alta que en las décadas recientes, la tendencia calculada para el período 1920 al presente muestra un enfriamiento.

El Océano ártico Cambia

El estudio de Plyakov (Referencia 39) también llega a la conclusión que la tendencia al calentamiento, por sí sola, no puede explicar el retroceso del hielo del ártico observado en los años 80 y 90, que fue probablemente causado por el cambio de los patrones de la presión atmosférica de anticiclónicos a ciclónicos.
El mecanismo de los cambios del hielo marino es increíblemente complejo, y es sumamente difícil diferenciar a la más bien corta influencia antropogénica del fondo natural de fenómenos, que son tanto de corto y largo plazo. Dependiendo del período de tiempo estudiado, los registros que contienen de sólo unos pocos años a unas pocas décadas de datos, rinden tendencias diferentes. Por ejemplo, Winsor [40] informó que seis viajes de submarinos entre 1991 y 1997, cruzando la
Cuenca Central ártica desde 76ºN a 90ºN y alrededor del Polo Norte (encima de 87ºN), encontró una ligera tendencia al aumento del espesor del hielo marino. En 1999, 2001 y 2003, Vinje [41, 43] revisó observaciones de la extensión del hielo en los mares Nórdicos, mediciones hechas en abril de 1864-1998, y también hacia atrás en el tiempo 400 años completos.
La extensión del hielo marino ha disminuido un 33 por ciento durante los últimos 135 años. Sin embargo, casi la mitad de esta disminución fue observada durante el período 1864-1900. la primera mitad de esta declinación ocurrió durante un período cuando la concentración de CO2 en el aire
creció sólo 7 partes por millón en volumen (ppmv), mientras que la segunda parte de la declinación, el contenido de CO2 creció más de 70 ppmv. Esto sugiere que el crecimiento del contenido de CO2 en el aire no tiene nada que ver con la cobertura del hielo marino. Vinje 42] afirma que "los derretimientos anuales de la magnitud observada después de 1930 no se han observado en el Mar de Barents desde el óptimo de temperatura del siglo 18," que fue seguido de "una caída de las temperaturas medias del hemisferio norte de unos 0,6º C durante las últimas pocas décadas del siglo 18," temperatura que ha sido recientemente borrada por "un crecimiento de unos 0,7º C durante el período 1800-2000."



En consecuencia, el Hemisferio Norte no parecería ser más caliente ahora (y la extensión de la cobertura de hielo del Mar de Barents no mucho menor ahora) que lo que fue durante los años del 1700s, cuando las concentraciones de CO2 se afirma que eran de 90 a 100 ppmv más bajas que ahora. (La validez de esta afirmación fue criticada por Jaworowski en las Referencias 29 y 44.)
Aún las determinaciones de alta sensibilidad de corto plazo de la temperatura de la superficie o de la cobertura del hielo marino, cubriendo una o dos décadas (por ejemplo, las observaciones satelitales entre 1981 y 2001, que aparecen en la edición del Journal of Climate de Nov. 1, 2001, mostrando
una declinación del 9 por ciento por década del hielo marino), no so la mejor base para la determinación del impacto provocado por el hombre en el clima de las regiones polares.
Esto es válido también para los estudios Antárticos, donde durante los pasados 18 años la tendencia neta del borde medio del hielo marino se ha expandido hacia el norte en 0,01grado de latitud por año, indicando que la extensión global del hielo marino puede estar en aumento.[45]




Enfriamiento Antártico

También, en las regiones interiores de la Antártida, después de 1841, se ha observado un enfriamiento o sino ninguna tendencia. En la base Amundsen-Scott del Polo Sur, desde 1957 a 2000, la temperatura disminuyó aproximadamente 1,5º C, [37, 46] aunque la concentración de CO2 aumentó durante este período desde 313,7 ppmv [31] hasta menos de 360 ppmv (Figura 7). La disminución de la temperatura puede estar relacionada con la Oscilación de El Niño,[47] y con la declinación en la cantidad de radiación solar que llega a la Antártida (0,28 watt/m2 anuales entre 1959 y 1988).[48]
En la escala global, las mediciones más objetivas de la temperatura del aire en la baja troposfera, conducidas desde 1979 por los satélites norteamericanos (sin interferencias de las "islas de calor urbano"), indicaron hasta 1998 que no había un calentamiento del clima, sino un modesto enfriamiento. (-0,14º C por década – ver Figura 8).
En 1999, la temperatura subió a causa del El Niño de 1998 (variaciones cíclicas en la corriente marina que fluye de la Antártida, a lo largo de Chile y Perú, hacia el Ecuador), cambiando la tendencia 1979- 2003 a un ligero calentamiento. Sin embargo, desde 1994, la información de los satélites muestra un fuerte enfriamiento de la estratosfera.

La Conexión Rayos Cósmicos

Las variaciones de la temperatura atmosférica no siguen los cambios de las concentraciones de CO2 y otros gases insignificantes en la atmósfera. Sin embargo, las variaciones son consistentes con los cambios en la actividad del Sol, que discurre en ciclos de 11 años y 90 años de duración.
Esto ha sido conocido desde 1982, cuando se notó que en el período 1000 a 1950, la temperatura del aire siguió de manera muy estrecha la actividad cíclica del Sol. [49]
Información de 1865 hasta 1985, publicada en 1991, exhibió una asombrosa correspondenciaentre la temperatura del hemisferio Norte y el ciclo de 11 años de la aparición de manchas solares, que son una medida de la actividad del Sol. [50, 51] Las variaciones en la radiaciónsolar observadas entre 1880 y 1993 pueden tomar cuenta del 71% de la variación en la temperatura media global (comparada con el 51% de la parte de sólo los gases de invernadero), y corresponde a una variación
global de la temperatura de unos 0,4º C. [34]



Sin embargo, en 1997 se hizo súbitamente aparente que el decisivo impacto sobre el clima y los cambios en la fluctuación no proviene del Sol sino de la radiación cósmica. Esto vino como una gran sorpresa porque la energía traída a la Tierra por los rayos cósmicos es mucho menor que la de la radiación solar. El secreto reside en lasnubes. El impacto de las nubes sobre el clima y la temperatura es más de cien veces más grande que el del dióxido de carbono.
Aún si se duplicaran las concentraciones de CO2 de la atmósfera, su efecto sería cancelado por un mero aumento del 1% de la nubosidad: la razón simplemente es que la mayor nubosidad significa una mayor deflexión de la radiación solar que llega hasta la superficie de nuestro planeta. (Ver Figura 9).
En 1997, los científicos Daneses H. Seemnark y E. Friis- Christensen notaron que los cambios en nubosidad medidos por satélites geoestacionarios coincidían perfectamente con los cambios en la intensidad de los rayos cósmicos que llegaban a la troposfera: mientras más intensa la radiación, mayor la formación de nubes. [52] Los rayos cósmicos ionizan las moléculas de aire,








transformándolas en núcleos de condensación para el vapor de agua, donde los cristales de hielo – de las que son creadas las nubes - se forman. La cantidad de radiación cósmica que llega a la Tierra desde nuestra galaxia y desde el espacio profundo, está controlado por los cambios en el llamado viento solar. Está creado por el plasma caliente eyectado de la corona del Sol a una distancia de varios diámetros solares, transportando partículas ionizadas y líneas de campos magnéticos.
El viento solar, fluyendo hasta los confines del sistema Solar, empuja a los rayos cósmicos galácticos lejos de la Tierra y los debilita. Cuando el viento solar se hace más fuerte, llegan menos rayos cósmicos desde el espacio, se forman menos nubes, y la Tierra se calienta. Cuando el viento solar disminuye, la Tierra se enfría. De esta manera, el Sol abre y cierra un paraguas de nubes sobre nuestras cabezas que controla al clima. Sólo en años recientes los astrofísicos y físicos especializados en la investigación de la atmósfera estudiaron este fenómeno y sus mecanismos, en un intento de comprenderlos mejor. Quizás algún día aprenderemos a gobernar a las nubes.

El clima está cambiando de manera constante.

Ocurren con alguna regularidad alternados ciclos de largos períodos fríos, y más cortos períodos interglaciares. El largo típico de los ciclos climáticos en los últimos 2 millones de años fue de unos 100.000 años, divididos en 90.000 años de Edad de Hielo y 10.000 años de períodos cálidos, los interglaciares.
Dentro de un ciclo determinado, la diferencia en temperatura entre las fases frías y cálidas es de 3º C a 7º C. La actual fase cálida está probablemente llegando a su fin - la duración promedio de tales fases ha sido ya excedida en 500 años.
Los períodos de transición entre las fases de climas fríos y cálidos son dramáticamente cortas: duran sólo 50, 20, o aún 1 a 2 años, y ellas aparecen sin virtualmente ningúncalentamiento.

¿Cuál Será el Destino de la Tierra?

Es difícil de predecir al advenimiento de una nueva Edad de Hielo - el momento en que las masas de hielo continentales comenzarán a cubrir Escandinavia, la Europa del Norte y del Centro, Asia, Canadá, los Estados Unidos, Chile, y Argentina con una capa de hielo de cientos o miles de metros de espesor, cuando los glaciares de montaña en el Himalaya, los Andes, Alpes, en áfrica e Indonesia, descenderán una vez más a los valles. Algunos climatólogos pronostican que esto sucederá en 50 a 150 años.[53, 54]
¿Cuál suerte le aguarda al Mar Báltico, los lagos, los bosques, animales, ciudades, naciones, y a toda la infraestructura de la civilización moderna? –
Serán barridos por el hielo en avance y luego cubiertos por colinas de morenas. Este desastre será incomparablemente más calamitoso que todas las profecías Apocalípticas de los proponentes de la hipótesis del calentamiento global. De manera similar, como muestra el estudio de Friis-Christensen y Larssen, [40] las observaciones en Rusia establecieron una muy alta correlación entre la potencia
promedio de los ciclos de actividad solar (de 10 a 11,5 años de duración) y la temperatura del aire en superficie, y "deja muy poco lugar para el impacto antropogénico sobre el clima de la Tierra." [55] Bashkirtsev y Mashnich, físicos Rusos del Instituto de Física Solar-Terrestre, en Irkutsk, descubrieron que entre 1882 y el 200, la respuesta de la temperatura venía retrasada de los ciclos solares en aproximadamente 3 años en Irkutsk, y en 2 años sobre el todo el planeta. [56] Ellos descubrieron que las temperaturas más bajas a principios del 1900 correspondían a la actividad solar más baja, y que otras variaciones de temperatura, hasta final del siglo 20, siguieron las fluctuaciones de la actividad solar.
El actual ciclo de manchas del Sol es más débil que los ciclos anteriores, y los dos próximos ciclos serán aún más débiles. Bashkirtsev y Mishnich esperan que el mínimo del ciclo secular de actividad del Sol ocurrirá entre 2021 y 2026, lo que dará por resultado la mínima temperatura global del aire en superficie. El cambio de clima cálido al clima frío podría haber comenzado ya. La temperatura media anual en Irkutsk, que se correlaciona bien con la temperatura media global del aire en superficie, llegó a su máximo de +2,3º C en 1997, y luego comenzó a decrecer a +1,2º C en 1998, a +0,7º C en 1999, a +0,4º C en 2000. Esta predicción está en concordancia con los grandes cambios observados actualmente en la biota del océano pacífico, asociados con un ciclo oscilante de una periodicidad de 50 años. [57]



La nueva Edad de Hielo que se aproxima, impone un reto real para la humanidad, mucho más grande que todos los otros retos que haya enfrentado en la Historia. Antes de que llegue - gocemos del calor, este benigno regalo de la naturaleza, e investiguemos vigorosamente la física de las nubes. F. Hoyle y C. Wickramasinghe [58] declararon recientemente que "Sin algunos medios artificiales de darle realimentaciones positivas al clima" parece inevitable una eventual caída a condiciones de una Edad de Hielo." Estas condiciones "harían que una gran porción de las mayores áreas de producción de alimentos se vuelvan inoperables, y llevaría de manera inevitable a la extinción de la mayor parte de la población." De acuerdo a Hoyle y Wickramasinghe, "Aquellos que se dedicaron a asustar de manera indiscriminada a la gente acerca de un realzado efecto invernadero, que llevará a la temperatura de la tierra a crecer en uno o dos grados, deberían ser vistos como equivocados y peligrosos.", porque el problema del presente "es una caída hacia la Edad de Hielo, y no hacia un calentamiento."

¿Será capaz la Humanidad de proteger a la biosfera contra el próximo retorno de la Edad de Hielo?

Depende del tiempo que nos quede. Yo no creo que en los próximos 50 años adquiramos el conocimiento ni los recursos suficientes para manejar al clima a una escala global.
Seguramente no detendremos el enfriamiento global mediante el aumento de las emisiones de CO2 industrial. Aún con la duplicación de los niveles de CO2 atmosféricos, el aumento de la temperatura del aire en superficie sería insignificante. Sin embargo, no parece muy probable que la duplicación permanente del CO2 atmosférico, aún usando todas nuestras reservas de carbono, será alcanzable por las actividades humanas.[29] (Ver también Kondratev, Referencia 59)
Además, no parece posible que jamás lleguemos a ejercer influencia sobre la actividad del Sol. Sin embargo, yo creo que en los próximos siglos aprenderemos a controlar las corrientes marinas y las nubes, y esto es suficiente para gobernar el clima de nuestro planeta.
El siguiente "experimento de pensamiento" ilustra cuan valiosa es nuestra civilización y la existencia del intelecto humano, para la biosfera terrestre. Mikhail Budyko, el finado gran climatólogo Ruso,
predijo en 1982 un drástico déficit de CO2 en la atmósfera para el futuro, y afirmó que uno de los próximos períodos de Edad de Hielo podría dar por resultado en un total congelamiento de la superficie de la Tierra, incluyendo a los océanos. Los únicos nichos de vida, dijo, sería sobrevivir en los bordes de los volcanes activos.[60]
La hipótesis de Budyko sigue siendo controvertida, pero 10 años después se descubrió que hace 700 millones de años, la Tierra pasó por un desastre semejante, cambiando al estado de "tierra Bola de Nieve", cubierta de blanco desde Polo a Polo, con una temperatura media de 40º grados centígrados bajo cero.[15]
Sin embargo, vamos a suponer que Budyko estaba en lo cierto, y que todo, hasta el mismo fondo de los océanos, se congele a fondo. ¿Sobrevivirá ka humanidad? Yo creo que sí, podría hacerlo. La actual tecnología de energía nuclear, basada en la fisión del uranio y el torio, podrían asegurar calor y electricidad para 5.000 millones de personas durante unos 10.000 años. Al mismo tiempo, el stock de hidrógeno en los océanos, para futuros reactores basados en la fusión de átomos, sería suficiente para 6.000 millones de años más. Nuestras ciudades, plantas industriales, invernaderos productores de alimentos, nuestro ganado, y también zoológicos y jardines botánicos convertidos en invernaderos, podrían ser calentados virtualmente para siempre, y podríamos sobrevivir, junto a muchos otros organismos, en un planeta que se ha convertido en un glaciar gigantesco. Yo creo, sin embargo, queuna solución "pasiva" de ese tipo, no haría honra al genio de nuestros futuros descendientes, y ellos aprenderían la manera de restablecer un clima cálido para nosotros y para todo lo que vive sobre la Tierra.

El profesor Zbigniew Jaworowski es el presidente del Consejo Científico del Laboratorio Centralde protección Radiológica, en Varsovia, Polonia. En el invierno de 1957-58, él midió la concentración de CO2 en la atmósfera de Spitsbergen. Desde 1991 a 1992, investigó la historia de la contaminación en de la atmósfera global, midiendo el polvo preservado en 17 glaciares, en las Montañas Tatra de Polonia, en el ártico, la Antártida, Alaska, Noruega, los Alpes, el Himalaya, las Montañas Ruwenzori de Uganda, y en los Andes peruanos. Ha publicado unos 20 estudios científicos sobre el clima, la mayoría concernientes a la medición de CO2 en las muestras de hielo.



Este artículo, en una forma más abreviada, apareció en el semanario Política, el 12 de julio , 2003.

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56. V.S. Bashkirtsev and G.P. Mashnich, 2003. "Will We Face Global Warming in the Nearest Future?," Geomagnetism i Aeronomia, Vol. 43, pp. 124-127.
57. C. Idso and K.E. Idso, 2003. "Is the Global Warming Bubble about to Burst?," Editorial, CO2 Science Magazine, Vol. 6, No. 37, pp. 1-3.
58. F. Hoyle and C. Wickramasinghe, 2001. "Cometary Impacts and Ice-Ages," Astrophysics
and Space Science, Vol. 275, pp. 367-376.
59. K.Y. Kondratyev, 1988. Climate Shocks: Natural and Anthropogenic (New York: John Wiley & Sons).
60. M.I. Budyko, 1982. "The Earth’s Climate: Past and Future." International Geophysical Series, Vol. 29, ed. W.L. Donn (New York: Academic Press), p. 307.

viernes, 13 de julio de 2007

LAROUCHE A LOS JOVENES PERUANOS:¡ LUCHEN POR EL BIEN !

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EL SIGUIENTE ARTICULO ES EXTRACTADO DE LA PAGINA DE CAMPAÑA PARA LAS ELECCIONES DEL 2004 "LAROUCHE IN 2004", ES UN MENSAJE DIRIGIDO A TODA LA JUVENTUD PERUANA Y POR EXTENSION A TODA DE HABLA ESPAÑOLA PUEDEN LEERLO EN EL SITIO ORIGINAL EN ACCESO AL ARTICULO EN LAROUCHE IN 2004
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Nos encontramos en una situación en la cual las llamadas tradiciones ya no van a funcionar


A continuación reproducimos la presentación del precandidato presidencial estadounidense Lyndon LaRouche, y el diálogo —ligeramente abreviado— que sostuviera con su movimiento internacional de juventudes en Lima, Perú, el 27 de diciembre de 2002. El período de preguntas y respuestas lo moderó Luis Vásquez Medina.

Vivimos en tiempos muy interesantes. Nos encontramos en una situación en la cual las llamadas tradiciones ya no van a funcionar, los "valores generalmente aceptados" no funcionarán. Nos encontramos en un proceso de deterioro de la civilización, de desintegración de la civilización que ha existido en las últimas décadas. Ya no hay soluciones nacionales, locales, para ningún problema. Debe haber una solución en términos de los Estados nacionales soberanos, pero las soluciones tendrán que ser globales.

Ahora bien, como ustedes podrán haber observado, he venido trabajando en una serie de proyectos en diversos lugares: el concepto del liderazgo, el concepto de lo sublime versus lo trágico, para poner al descubierto el fraude de lo que se conoce como las supuestas pautas de la democracia, del liderato, contrario al fraude de lo que se consideran las formas de abordar asuntos programáticos o tácticos, porque estamos llegando a un momento en el cual están derrumbándose varias cosas al mismo tiempo.

Primero que nada, tenemos cambios en la situación mundial, en las políticas internacionales que se instalaron básicamente desde 1964, del 51 al 64, el período de la Bahía de Cochinos, la crisis de los misiles, el asesinato de Kennedy, los ataques contra De Gaulle, el derrocamiento de Adenauer, el derrocamiento del gobierno británico de McMillan, el gobierno de Harold Wilson y el inicio de la Guerra de Vietnam; sucesos que inauguraron un cambio de fase en el sistema mundial diferente a lo que pretendían algunos círculos al final de la Segunda Guerra Mundial: crear un gobierno mundial para reemplazar al Estado nacional, y establecer un sistema que impediría cualquier retorno al Estado nacional moderno.

En los 60 y los 70 hubo este cambio, se consolidó, y nos encontramos ahora en algo muy parecido, a nivel global, al surgimiento del Imperio Romano, como el tipo de sociedad imperalista de consumo que saquea a las naciones víctimas y que está acabando con la población indeseable. Y esta es la pauta general de comportamiento en Europa, en todas las Américas, por lo menos entre los círculos gobernantes, y en otras partes también.

Así que hemos llegado a un momento en que el sistema no funciona. Nos encontramos en una crisis de desintegración sistémica que esencialmente es de los fundamentos que prevalecen de la cultura, de las culturas aceptadas, de las ideologías, de las cátedras universitarias y demás, en todas y cada una de estas naciones de Iberoamérica, de Europa y de todas partes, que es el problema. En tanto que la gente trate de encontrar soluciones dentro de las pautas general y acdémicamente aceptadas, no hay solución alguna. Una civilización, bajo esas condiciones, se sume en una nueva Era de Tiniebas.

Así que nos encontramos en camino de hacer una revolución, que en esencial es una revolución cultural, a nivel global. La revolución cultural es muy común, como se demuestra a través de la historia, o la historia que conocemos, revoluciones de jóvenes; es decir, cuando las generaciones adultas se vuelven decadentes sin esperanza, sólo las nuevas generaciones pueden llevar a cabo un cambio cultural que sea viable, a diferencia de la cultura que ya no lo es y que está de suyo condenada, y salvar así a la civilización. Por tanto, lo que hago se centra en ese asunto y en esos factores.

Estoy escribiendo una serie de cosas, todas las cuales son contrarias a la enseñanza generalmente aceptada en las universidades. Y mi autoridad en esto depende del hecho de que, durante las últimas décadas, en cuanto a mis pronósticos económicos de largo plazo, he tenido la razón de manera consistente —nunca he cometido un error en este tipo de pronósticos—, y siempre han sido oportunos. Por tanto, tengo cierta autoridad, una autoridad intelectual en todos el mundo que nadie más tiene. Así, uso esa autoridad para recalcar que mi supremacía en cuanto a los pronósticos económicos se basa en ciertas consideraciones, incluyendo ciertos descubrimientos que he hecho, que me califican cuando nadie más está calificado; esto es, nadie más que yo tiene las credenciales para bregar con la situación, como lo demuestra la situación económica.

Por tanto, la clave aquí es que estamos tratando de construir un movimiento de juventudes. El movimiento de juventudes no es como la mayoría de la gente lo entiende, sino que es un movimiento educativo cimentado en un concepto platónico del hombre, en esencia, en base a los descubrimientos físicos fundamentales, como yo los defino; al método, como yo lo decribo; y en base a la bancarrota generalizada de las universidades y de la mentada"intelectualidad", y de la opinión popular alrededor del mundo.

En esencia, lo que decimos es: "Su intelectualidad, su opinión popular, están en bancarrota, sin esperanzas; la situación mundial no tiene remedio para nosotros, en tanto sus ideas sigan dominando. Así que por favor cambien sus ideas, por favor cambien sus estrategias, porque esa es la única forma de sobrevivir". Eso es lo que tratamos de crear.

Hemos llegado a una coyuntura muy interesante. En el período que va de 1998 a la fecha, la desintegración del sistema financiero y monetario mundial, así como de la economía, ha llegado a un momento en que ahora nos encontramos en la fase absolutamente terminal del sistema. Este sistema está acabado. No hay forma de que pueda perpetuarse, no crean lo que diga nadie. Si alguien dice, "no, ustedes no cambiarán el sistema; el sistema no puede cambiarse", es un idiota. El sistema cambiará. La pregunta es, "¿qué tipo de cambio?"

El actual sistema financiero–monetario mundial no sobrevivirá más de unas cuantas semanas, o meses, a lo sumo. Ya se encuentra en un proceso de desintegración. Esta es la verdad en todas partes del mundo, aparte de unas cuantas situaciones especiales en Asia. En Europa y en las Américas, el sistema, como existe en la actualidad, se acabó; no sobrevivirá más que unas semanas o meses.

Así es que hasta el último resquicio de las economías nacionales de las Américas y de Europa se encuentra ahora condenado a desaparecer, a no ser que ocurra un cambio drástico del tipo que queremos llevar a cabo. Aquí nos encontramos.

Por tanto, en estos momentos, como operamos en un vacío en el que se vé cada vez con mayor claridad que ninguno de mis oponentes tiene competencia alguna para bregar con esta situación, y que nos encontramos en una condición única para extender nuestra influencia con rapidez. No en forma de lemas, o doctrinas, o papeles, o esto o aquello, sino como un retorno a los niveles de rigor de la tradición platónica en la ciencia y en otras áreas, como lo he definido con mi trabajo en la economía y materias relacionadas. Esa es la única alternativa.

En particular en los Estados Unidos, es imposible que algún liderato, aparte de mi liderato personal, sea capaz de conducir a los EU fuera de esta crisis. La gente dice, "tú no tienes posibilidades de ser elegido"; y les contesto, "está bien, ¡pero van a desaparecer! Así son las cosas, y así es que debemos jugar el juego.

Lo fundamental aquí es deshacernos de esta idea tonta de la "democracia", y enfocarla en el concepto correcto, remontándonos a la antigua Atenas, al término de las Guerras de Peloponeso, donde había un Partido Demócrata de Atenas, que es el que cometió el asesinato judicial de Sócrates, el mejor hombre de Atenas, como una expresión de su decadencia.

Desde entonces se entiende, (si es que entendemos la historia en lo absoluto, o aquellos que sí la entendieron), que el liderato es una cualidad muy rara. El liderato competente es raro, y esto se manifiesta agudamente en tiempos de crisis. Nos gobierna una punta de idiotas, vagos, oportunistas, y partidos que tienen la misma calidad en la mayoría de los casos. Pero llegamos a un momento en que la idiotez de la cultura prevaleciente, la idiotez de las creencias prevalecientes, el sistema educativo y demás, ya no es congruente con la sobrevivencia de la sociedad.

Entonces, se presenta una oportunidad histórica, una oportunidad muy breve, en que puede intervenirse para cambiar y remplazar la cultura defectuosa, los sistemas educativos defectuosos. La sociedad sólo sobrevivirá de llevarse a cabo esos cambios. Esos cambios no sucederán como resultado de una reacción "popular" espontánea contra esas malas ideas, porque las malas ideas ¡son parte de la población! Ocurrirán por un liderato capaz de cambiar los valores de la población, y uno hace eso esencialmente organizando a los jóvenes, en general entre los 18 y 25 años de edad. Si se les educa con el tipo de perspectiva cultural que se requiere ante la situación —en lo científico y demás—, entonces, puede esperarse que este grupo de jóvenes, así educado, remoralizado, estará en condiciones de movilizar a otros sectores de la población, de modo que acepten los cambios que se necesitan.

En toda la historia conocida, esos cambios sólo ocurren por la intervención de personas excepcionales, de líderes excepcionales, de los que históricamente yo soy representante. Un individuo excepcional que, a diferencia de cualquier persona de su generación, proporciona el vehículo de cambio en tiempos de crisis que, de infectar a partes sustanciales de la población, bajo estas condiciones de crisis, podría resultar en que la sociedad siga ese tipo de liderato, y evite la destrucción que de otra forma le espera, de seguro.

Esa es la situación en la que nos encontramos hoy.

En términos realistas, lo que hago es actuar como si yo fuera ya el Presidente de los EU, en el sentido de que, en materia de política y de ideas, aporto el liderato que debiera provenir del Presidente de los EU en estos momentos. Y esto es fundamental, porque sin ese tipo de conducción de los EU, la supervivencia de la civilización en cualquier parte del mundo simplemente no es factible.

Hay muchos líderes muy buenos en otras partes del mundo, interesantes, pero no son capaces de ayudar al mundo a salvarse del derrumbe. Necesitamos tener eso dentro de los EU, y no suponer que vendrá de otras partes, fuera de los EU. Yo debo aportar ese tipo de liderato personal y así están las cosas.

Ahora mismo, hemos logrado estancar esta propuesta de una guerra contra Iraq, que es un choque de civilizaciones. No hemos ganado. La guerra todavía es posible. De producirse, prodría ser el fin de la civilización, como un efecto de reacción en cadena. Pero seguimos luchando, y hemos alcanzado una cierta influencia y logrado ya lo que alguna gente ha considerado milagros, en términos de estorbar y posponer el estallido de esta guerra. Y yo estoy en el centro de esto.

Esta es la forma en que tenemos que ver esto. Tenemos, como resultado de lo que ha venido ocurriendo en los EU, especialmente durante los últimos tres años, el desarrollo del movimiento de juventudes y la propagación reciente de esa operación, de los EU a Europa, a México y a otras partes. Tenemos una situación nueva, una situación de esperanza. Este movimiento de juventudes, como movimiento internacional, siguiendo las pautas que he establecido, podría ser el factor que salve a la civilización. Y ése es el tipo de cosas que debemos discutir.

Creo que en este momento voy a darles la palabra a ustedes, porque sé que he provocado suficientes interrogantes y que el beneficio de la discusión será mutuo.

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Los jóvenes peruanos dialogan con LaRouche



Luis Vásquez Medina: Aquí Lucho. Gracias por hablar hoy con nosotros. Los cuarenta y pico jóvenes presentes se sienten remoralizados de hablar contigo. El micrófono está abierto ahora para preguntas.

Pregunta: Muy buenas tardes, señor LaRouche. [...] Y realmente quisiera hacer la siguiente pregunta. Básicamente, en el legado de la Doctrina Monroe y cómo es que ese principio en realidad representa la tradición original de una política hemisférica en toda América. Muchas gracias.

LaRouche: Gracias. No hablemos tanto de la Doctrina Monroe en sí, hablemos de la Doctrina Monroe como un síntoma de un largo proceso que se remonta al Ranacimiento del siglo 15.

Primero que nada, la Revolución Americana es producto fundamentalmente de la influencia de dos procesos: primero, el Renacimiento del siglo 15, que fue todo un milagro que salvó al cristianismo, en tanto que la Iglesia estaba muerta en ese momento; también dio inicio al primer Estado nacional moderno, primero en Francia con Luis XI, en parte por el papel que jugó Juana de Arco que, en un inspirado acto de heroísmo, que creó las condiciones para liberar a Francia del yugo de los normandos ultramontanos, y también, con su muerte y heroismo, influenció los debates en los concilios que produjeron la restauración de la Iglesia católica, que estaba en proceso de desintegrarse bajo el papado. Su intervención inspiró a algunos papas y a otros para no sólo restablecer el funcionamiento de la Iglesia como institución, sino que también puso en movimiento el proceso que condujo a la formación de los primeros Estados nacionales modernos en Francia, y después en la Inglaterra de Enrique VI.

La clave aquí, es que por primera vez el concepto de Estado ya no era el de un grupo de gente que domina a otro. Sino el concepto de que todos los individuos de la nación participaban en un proceso de autogobierno, representados por un gobierno obligado moralmente a promover y defender el bienestar general de todo el pueblo de todos los habitantes de esa nación, y de las generaciones futuras; no sólo de la generación presente, sino de las futuras.

Entonces, se tienen las fuerzas reaccionarias organizadas por Venecia, que ya venían funcionando por algún tiempo como un poder imperial marítimo, la oligarquía financiera que dominaba a Europa y el Mediterráneo en ese período. Entonces, reaccionaron, y desde 1511–12 hasta 1648 empezaron el gran período de guerras religiosas y de otros tipos, de guerra cultural, que casi destruye a la civilización en esa época.

A través de la obra de un agente del Papa, Mazarino, que más tarde se convirtiera en cardenal de Francia (él era el emisario principal del Papa), organizó lo que vino a ser el Tratado de Westfalia en 1648.

Mazarino tenía también un protegido, Juan Bautista Colbert, quien puso en marcha en Francia los principios de un sistema de economía de Estado nacional moderno, la reforma de Colbert, anterior a la degeneración de Luis XIV. En ese ambiente, Colbert promovió a una serie de personajes, gente como Leibniz. Y Leibniz surgió rápidamente como un líder de la civilización posterior a 1648, tanto por sus antecedentes germánicos como por sus relaciones con Francia, con instituciones francesas. Dicho sea de paso, Leibniz nació en 1649, llegó a Francia en 1671 como protegido de los círculos científicos de Colbert, y a partir de ese momento se convierte en la fuerza intelectual principal en Francia, y en Europa. Y deviene en el eje de las ideas científicas modernas, después de Kepler. Se convierte, pues, en el epítome de la ciencia moderna, y también en el inspirador del concepto del Estado nacional moderno bajo dichas condiciones, es decir, las que prevalecieron después de 1671.

Así que él casi se convierte en el primer ministro de Inglaterra —no lo logra— pero fue una gran influencia, en especial contra el liberalismo angloholandés de la pandilla neoveneciana. Él se convierte en el punto de convergencia en torno al cual se escoge a las colonias anglófonas de Norteamérica como el lugar para organizar una república nacional moderna. Y como verán en una publicación de nuestra revista Fidelio, tenemos nueva información sobre esto. Veremos exactamente cómo fue que los EU se desarrollaron como producto directo de la influencia de Europa sobre todo a través de Benjamín Franklin, después de Cotton Mather, basados en verdaderos principios, como modelo para toda la civilización. Esto es, el modelo de un Estado nacional soberano moderno, y una comunidad de Estados nacionales modernos soberanos.

Eso fue lo que representó Benjamín Franklin. John Quincy Adams era un protegido, un discípulo de Franklin, al que John Adams, su padre, envió a Europa con Franklin para educarlo. Y John Quincy Adams se desarrolló, era un hombre joven, y ustedes saben que los jóvenes se desarrollan, no salen como Atenea, que nació del entrecejo de Dios. Tienen que desarrollarse. Y John Quincy Adams se desarrolló y jugó un papel decisivo, tanto como ministro en el exterior, como secretario de Estado, y como Presidente. Y después, influenciando las relaciones entre los estados de las Américas.

La Doctrina Monroe fue una manifestación de esto, la política de los EU era, entre los patriotas, la necesidad de crear, particularmente en el Hemisferio Occidental, en el período en que nacían las repúblicas americanas, una comunidad de repúblicas americanas, cada una de ellas soberana, pero unidas en una defensa común.

La política de la Doctrina Monroe era que los EU, tan pronto como tuvieran la fuerza necesaria, intervendrían para expulsar a todas las potencias coloniales de Europa —los Habsburgo, los españoles, los austriacos, los holandeses, los franceses y demás— sacarlas a todas de las Américas, no permitirlas; y defender a las Américas, como comunidad de Estados nacionales soberanos, contra cualquier pretensión colonial de las potencias europeas.

Más tarde, después de la victoria de Lincoln sobre la Confederación, esta política se convirtió, con la colaboración de nuestros amigos en Europa, en una concepción mucho más amplia: establecer una política internacional de naturaleza semejante, para atraer a las naciones del mundo, como Estados nacionales soberanos, a una comunidad de principios entre repúblicas soberanas, que compartirían ciertas tareas en común, pero que serían soberanas como estados individuales, y habrían de cooperar en defensa mutua de sus soberanías, así como de sus intereses comunes.

Esto es lo que debe entenderse por Doctrina Monroe.

Ahora, como sabemos, el problema fue, como se ve en la historia de México, que fueron invadidos (en 1861—ndr.) por los españoles, los franceses y los británicos, como parte de una operación de estos imperios para destruir a los EU en momentos en que estaban metidos en una guerra civil, que había sido organizada por los franceses, los británicos y los españoles, ¿mmh? Las mismas fuerzas invadieron a México, tomaron control a través de una dictadura y saquearon al país.

Tan pronto como el Presidente Lincoln logró la victoria contra la Confederación, se expulsó de México a las tropas francesas, y posteriormente este país logró establecer su soberanía, restaurar al gobierno de Benito Juárez y sacar al títere de los Habsburgo, Maximiliano.

De ahí en adelante, especialmente a partir de 1876, todos los estados de las Américas fueron más o menos influenciados por el modelo de los EU, es decir, el modelo de Alexander Hamilton, que ideó la economía nacional —como la llamaba Federico List—, o el Sistema Americano de economía política.

Así que el Sistema Americano de economía Política influenció directa e indirectamente a los estados de las Américas. Aunque ninguno de éstos desarrolló una constitución como la de los EU, sí desarrollaron sus constituciones, como la de México, que es muy significativa: es una combinación de constitución al estilo europeo, con cierta idea del concepto de la de los EU; pero no es una verdadera constitución. Hay un chiste que escuché en Brasil: alguien dijo que fue a una librería en París y pidió una copia de la Constitución brasileña, y el vendedor le dijo: "No Vendemos literatura periódica", porque en la mayoría de estos países las constituciones cambian con mucha frecuencia.

Pero a pesar de esto, como saben, hay ciertas ideas de soberanía nacional, ciertas ideas que se consideran como constitucionales en México y otros estados de América del Sur, que sí funcionan y que sí son un eco, en un grado u otro, de los mismos propósitos del preámbulo de la Constitución federal de los EU. En ese sentido, entonces, tenemos una filosofía muy parecida que yo conozco muy bien por mi experiencia en bregar con estos países, especialmente durante la crisis de 1982, durante la Guerra de las Malvinas hasta la fecha.

Así que implícitamente tenemos ciertos principios en común que se expresan en este aspecto de la cultura europea, que los EU encarnan en sus mejores aspectos. Y toda persona buena y moral en Centro y Sudamérica acepta las ideas constitucionales instiladas en el preámbulo de la Constitución de los EU.

Sobre esa base, debemos considerar dos cosas. Primero, en estos momentos tenemos una crisis mundial y, nosotros, en los EU y en las Américas debemos considerarla. La mayor parte de la población mundial se encuentra en Eurasia, no en las Américas. Por tanto, debemos preocuparnos por los acontecimientos de Eurasia. En el continente eurasiático ahora tenemos la situación en la cual Rusia, China e India se alían cada vez más estrechamente en torno a lo que describí hace algunos años, y que propuse en 1988, como un "Triángulo Estratégico". Esto es, que si estos tres países parecidos, países grandes, podían ponerse de acuerdo en ciertos principios en común, trascendiendo sus diferencias culturales, esto podría proveer un núcleo, un sistema de cooperación para todas las naciones más pequeñas de Asia en relación a estas naciones, y que, ante las condiciones de la crisis económica actual, la misión de Europa debía ser colaborar con este bloque emergente de naciones eurasiáticas en el desarrollo general económico, y de otra índole, de Eurasia.

Esto debía hacerse en cooperación con los EU, y también como corolario de las responsabilidades que tienen en cuanto al desarrollo de las Américas. Es decir, tenemos una pequeña población en los EU en comparación con la de Eurasia, pero tenemos una gran población de todas maneras, tenemos muchos recursos, muchos recursos sin desarrollar, que esperan que empecemos a desarrollarlos. Tenemos una misión especial, entonces, de restaurar y desarrollar las naciones y las economías de las Américas como una labor conjunta, una labor de cooperación, algo que supuestamente sería parte de la colaboración con las naciones de Europa y también —como insisten los brasileños— del desarrollo de África, en especial el África negra.

Tenemos una perspectiva mundial que es una extensión, entonces, de lo que refleja la Doctrina Monroe. Y tenemos que tener un sentido de lo que se requiere en cada uno de estos casos, de mantener la soberanía, el desarrollo soberano de estados como Perú, mientras que al mismo tiempo tenemos un sentido de cooperación internacional entre estas fuerzas, en el interés común del desarrollo de nuestro hemisferio y la cooperación en el desarrollo de Eurasia y África.

Ese es pues, para resumir, un producto de lo que la Doctrina Monroe representaba en 1823, que, como dije, no es algo que empezó con John Quincy Adams en 1823, sino que es un reflejo de todo un proceso que llevó a la formación de los EU como la primera república de Estado nacional moderno establecida de forma constitucional, y que llevó a muchos otros desarrollos en relación a Eurasia y dentro de las Américas en el pasado. Así que debemos vernos como parte de un proceso, de una tradición, de un proceso de desarrollo en nuestro propio hemisferio y afuera. Así es como debemos considerarnos a nosotros mismos, como parte de un proceso, de una tradición, un proceso de desarrollo. Y ésa debe ser la base para pensar como ciudadanos de naciones individuales, en tanto que nuestras naciones forman parte de una comunidad de naciones.

Pregunta: Buenas tardes, señor LaRouche, mi nombre es Justo Vargas. [...] Yo quisiera decirle lo siguiente: si bien es cierto, ante el colapso de la situación mundial y ante el resquebrajo de las principales economías del mundo, y no solamente eso, nosotros que vivimos en esta parte del mundo, básicamente me refiero al continente sudamericano, usted sabrá perfectamente del colapso de muchas economías de nuestros países. Yo quisiera que usted nos hablara un poco más de esto que me ha entusiasmado mucho a mí, de lo que significa economía física.

He leído bastante sobre lo que son los trabajos de economía clásica, neoclásica y, ahora, lo último de lo que es la teoría marginalista. Pero esto de la economía física rompe absolutamente todos los esquemas en los cuales el mundo está ahorita guiándose.

Yo quisiera que usted nos hablara más acerca de lo que significa la economía física y sus aplicaciones aquí en esta parte del continente; los grandes proyectos del Amazonas y de las vías que pueden unir el Atlántico con el Pacífico a través del río Amazonas; las grandes centrales hidroeléctricas; el aprovechamiento de fuentes de energía, de calor, en Brasil; el aprovechamiento de las minas en los diferentes lugares de la sierra del continente americano. Me gustaría mucho que usted pudiera estar presente próximamente aquí en el Perú.

Para nosotros, [...], de alguna manera usted sería una fuente de inspiración; algo así como lo que he visto en las videoconferencias que suele usted dar frente a las juventudes larouchistas en California. Me gustaría que usted pudiera venir aquí al Perú. Nosotros haríamos lo indecible para poder realizar una conferencia y poderlo tener a usted para poder conversar estos y otros muchos temas de mayor relevancia.

Muchísimas gracias por anticipado por su respuesta.

LaRouche: Hay cuatro áreas que tenemos que cubrir antes de hablar de una visita al Perú.

Primero que nada, ¿qué queremos decir por economía? La economía como la conocemos, la economía civilizada, empezó en el siglo 15, en el Renacimiento del siglo 15. ¿Por qué? Porque antes, bajo el período feudal y bajo los romanos y antes, la mayoría de la humanidad, en la mayoría de los países, en la mayoría del mundo, eran tratados como ganado humano, en donde un pequeño grupo dominante controlaba a la población y la usaba como ganado humano, precisamente como lo describe el fisiócrata François Quesnay.

El primer momento en que tuvimos un Estado nacional moderno, en el sentido de un Estado verdadero, es decir un Estado nacional, fue en el momento en el que finalmente se entendió la ley de que no iba a haber ganado humano. En donde todos los seres humanos son humanos y, por tanto, el principio, que es el principio de Sócrates en la República de Platón, este principio del ágape, o lo que el cristianismo denomina de varias maneras, ágape, o el "bienestar general", o el "bien común", de que ningún estado o gobierno tiene legitimidad a menos que esté comprometido al servicio del bienestar general, del bien común de toda la población y su posteridad.

Este es el comienzo de la economía. Antes de eso no había economía, porque existía una situación donde la mayoría de la gente era tratada como ganado humano, que existía sólo para la conveniencia y disposición de un pequeño grupo de personas, como en el Imperio Romano, en Mesopotamia, en Esparta y en el feudalismo, particularmente el feudalismo ultramontano. Y fue sólo con la enorme revolución del siglo 15, que esta idea grecocristiana del bienestar general, del bien común, o lo que se llama en griego el ágape, como en Corintios I:13, se aceptó como un principio de Estado y de práctica nacional. Y ahí donde la nación reconoce, constitucionalmente o de manera análoga, la obligación del soberano de servir a los intereses del bienestar general de la población y su posteridad como un todo, es que entra la cuestión de una economía nacional funcional y, por supuesto, de una a nivel mundial como resultado.

Ahora esto funcionó, pero también fracasó, porque en 1511–1512, cuando los españoles cambiaron de bando y se unieron a los venecianos, y empezaron una guerra iniciada por los Habsburgo contra del resto de Europa para evitar su cooperación, entonces la civilización se fragmentó durante el período de 1511 a 1648. Un período dominado por guerras religiosas y otras similares. Y fue sólo en 1648, con la intervención exitosa de Mazarino en la formulación del Tratado de Westfalia, que finalmente surgieron los estados nacionales modernos. Y España era una bazofia en aquella época, como resultado del régimen Habsburgo, el cual destruyó a España con estas guerras religiosas, agotándola. Y luego se produjo la Guerra de Secesión y demás. Pero de cualquier manera, los Habsburgo continuaron dominando a Europa por un período que se extiende más allá de 1812–15, que condujo al Congreso de Viena.

Pero en este proceso, la operación de los venecianos en el siglo 16, condujo a la división de Europa entre la llamada facción ultramontana tradicional, caracterizada y dirigida por los Habsburgo y las familias aliadas que continuaban la tendencia feudal, misma que pasó a conocerse como la tendencia del sistema liberal angloholandés.

Ahora, el sistema liberar angloholandés se inspiraba en el sistema veneciano. Y Venecia, que desde los tiempos del emperador Oto III había consolidado su poder como potencia imperial marítima, basada en algo así como un légamo de intereses oligárquicos financieros que cada vez más dominaban la región del Mediterráneo y Europa. Hacia fines del siglo 18, el poder veneciano había menguado. Venecia había desarrollado en el norte de Europa, en la costa norte de los Países Bajos y la región del Báltico y demás, los llamados países escandinavos, y en Inglaterra también, una forma de sociedad inspirada en el sistema veneciano, es decir, en la idea de una oligarquía financiera gobernante, como la veneciana, que ejercía un poder marítimo de calidad imperial en favor de los intereses pecuniarios de la oligarquía financiera. Esta forma se convirtió en el modelo liberal angloholandés.

Ahora, los EU se fundaron, no como resultado de lo que los británicos llaman capitalismo, o lo que Marx llamó capitalismo, que no es sino su racionalización de los que los británicos identificaron como el modelo angloholandés, caracterizado por el hecho de que el gobierno se encuentra bajo el dominio de los intereses financieros oligárquicos, cuyo poder se basa en un sistema de banca central o su equivalente. Es decir, un grupo de intereses financieros que controla, como una especie de limo, al sistema de banca central que, como tal, ejerce el poder sobre el gobierno. Por tanto, esto es lo que Marx llamó "sistema capitalista", o también conocido como el sistema angloholandés.

Ahora, el Sistema Americano no tiene nada que ver con esto. El Sistema Americano como tal, es un sistema de Estado nacional, como Federico Liszt lo subrayó. Bajo el sistema de economía nacional, o el Sistema Americano de conomía política, el Estado nacional, el soberano, es absolutamente soberano. Es decir, no hay autoridad en la nación que esté por encima del Estado nación como tal. El Estado nacional está obligado a servir al bienestar general, como lo tipifica el preámbulo de la Constitución federal de los EU. Hay tres principios, dos principios fundamentales y una cualificación, que se establecen en el preámbulo de la Constitución: 1) el Estado es absolulatente soberano, no hay ninguna otra soberanía; 2) la función del Estado es servir al bienestar general; y, 3) los intereses de la posteridad deberán regir la definición del bienestar general.

Estos son los principios. Por tanto, en una economía de Estado nacional, encontramos que casi toda la economía de la nación involucra infraestructura económica básica, que puede dirigirse y mantenerse por el gobierno o por concesiones que hace el gobierno, como las compañías de servicio público. Y el resto de la economía se rige por esto; el gobierno federal controla y regula la moneda y el sistema bancario de la nación. Este es el sistema de economía nacional del Estado nacional, el cual es totalmente contrario al sistema liberal angloholandés, que es el modelo liberal neoveneciano.

Así que la mayor parte de los problemas que surgen acerca de tal o cual cosa "tradicional", no son sino galimatías. No son verdaderos. Sólo hay dos versiones de economía en la Europa moderna. Uno, es el modelo liberal angloholandés, con su sistema marxista o soviético como variante. Es decir, como el propio Marx insistió, lo que él consideró socialismo, y los que las autoridades soviéticas interpretaron de su interpretación, no es sino una variante del sistema liberal angloholandés. En tanto que el modelo americano es completamente diferente, el sistema de economía nacional, en el que lo primordial es el Estado nacional, y en el que toda la autoridad financiera se subordina a la aplicación del principio del bienestar general de la población existente y futura de la nación.

Y estos son los conceptos con los que debe empezarse en la economía. Al debatirlos con otra gente, debemos recalcar esto con claridad, para deshacernos de estas interpretaciones fraudulentas. Porque hay que analizar los axiomas. Axiomáticamente, todo lo demás son variantes de una economía liberal angloholandesa, que es el modelo neoveneciano, en oposición al Sistema Americano, que en esencia es un sistema de economía nacional congruente con el principio sobre el que se fundó el Estado nacional, como en el caso de Luis XI y Enrique VII en el siglo 15.

Este es el gran conflicto en el planeta. El sistema soviético o el sistema marxista, que por lo regular es susceptible y refleja, como efecto especial, una reacción especial, hacia y dentro del marco del sistema liberal angloholandés, es como un sistema "liberal, no liberal". Vemos las cosas en esos términos.

Una vez que aclaramos esto, la idea de economía física resulta obvia. La función de la economía no es monetaria. La función de la economía es mantener el bienestar general; y éste no se mide con dinero, se mide en las condiciones de vida de la gente, y en el bienestar futuro de toda la población y de la nación, y de otras naciones también. Por tanto, ¿cómo mejoramos las capacidades productivas del trabajo? ¿Cómo mejoramos los niveles de vida? ¿Cómo aumentamos la densidad potencial de población de una nación, en términos de las condiciones de vida? ¿Cómo elevamos los niveles de educación? Porque si tenemos una población pobre, no puede educársele en la universidad, porque tendrán que trabajar antes de los 25 años de edad, y morirán a los 40 o 45. Entonces, ¿cómo tener un programa educativo completo hasta el nivel universitario con este tipo de población?

Por consiguiente, el desarrollo físico de la nación, de la infraestructura, de las condiciones de vida, de los poderes productivos del trabajo per cápita, son lo primordial. Y los sistemas monetarios y de crédito simplemente deben ser instrumentos administrativos subordinados a estos fines. Entonces, al definir la economía, no defines las leyes del sistema monetario o de un sistema de crédito, defines las leyes de sistemas físicos, de la relación del hombre con la naturaleza. Y para este objeto, ¿cómo aumentas la densidad potencial de población de la especie humana? ¿Aumentando la expectativa de vida, con el efecto de aumentar el nivele de vida en lo intelectual y de otros modos, para todos los miembros de la sociedad? Eso es economía física, a la que deben subordinarse los sistemas monetario y de crédito, bajo un gobierno nacional. O un concierto de gobiernos nacionales, que acuerdan propósitos comunes a través del ejercicios de sus soberanías individuales.

Ahora, lo que podemos hacer, no sé exactamente en Perú. Ustedes saben que me gustaría estar ahí, obviamente. Ese no es el problema; me han mantenido muy ocupado últimamente, lo cual es bueno, pero también es malo porque impide que se hagan algunas cosas. Pero debemos pensar en términos de cómo fortalecer el movimiento de juventudes, inluyendo lo que mi presencia pueda contribuir a ello, por medio de mis escritos, de conversaciones, y también a través de intercambios temporales de gente de una parte del mundo a otra, de modo que las experiencias del movimiento de juventudes, sus tareas educativas, puedan compartirse en diversas partes del mundo, y que tengan una noción internacional de lo que estamos haciendo. Creo que eso es muy importante. Creo que tal vez deberíamos pensar en ciertas metas, en términos de actividades institucionales, para avanzar esto en Perú y en otros países.

Pregunta: Soy Eduardo Chávez Collantes. ¿Qué pautas esenciales deben seguir los jóvenes para salvar a su nación? Y, ¿cómo empezar a descubrir cuáles son los axiomas falsos que nos han inculcado, para poder corregirlos y no fallar en nuestro liderato?

También, siempre he tenido esta interrogante sobre lo que es literatura renacentista, quisiera saber si en su país y en otros países hay escritores que siguen desarrollando literatura renacentista. Si los hay, ¿puede citar el nombre y la obra de algunos de ellos?

LaRouche: Lo que yo propongo respecto a esto de los axiomas es que, lo que he hecho, es diseñar este programa, y el programa saltó de mi boca, literalmente, en ciertos momentos, cuando la gente ma hacía preguntas. Pero no por esa razón fue accidental. Simplemente decía cosas que, como resultado de una gran experiencia acumulada, me llevaron a dar tales respuestas. La pregunta surgió hace tiempo, sobre qué debe hacer un movimiento de juventudes respecto a la educación. Nos referimos a jóvenes que estaban abandonando las universidades —que no servían para nada—, y nos planteamos entonces, "¿qué podemos hacer por la educación si las universidades no sirven? ¿Adónde vamos? ¿Qué hacemos?"

Así que dije que había que empezar con el teorema fundamental del álgebra de Gauss de 1799, la edición en latín, en donde denuncia los errores de Euler y Lagrange con respecto al llamado "problema de Cardan". Y empezamos por ahí. El descubrimiento de Gauss es una tipificación, una confrontación en la historia de la física y las matemáticas. Es una una tipificación del problema de las matemáticas, que es simplemente una especie de sopa donde se asume que puede calcular todo por medio de alguna matemática universal; lo cual no es cierto, porque esto asume que no hay tal cosa como principios físicos universales verdaderos en el universo.

Por tanto, Gauss muestra que un sistema cartesiano, o un sistema empirirsta cartesiano, como el que describe Newton, como el que se le asocia; o el descrito por Euler, por Laplace, por Cauchy y otros, son basura. No se corresponden a la realidad.

Lo que nos vemos obligados a hacer, por tanto, es revisar, como Platón lo hizo en su noción de poderes. Lo vemos en varios ejemplos muy elementales que hemos sugerido. Por ejemplo, la definición de la coma por Pitágoras; la coma no es una entidad matemática, la coma se define por el hecho de que, en la voz cantante, en una buena voz cantante, cuando canta una escala para arriba y para abajo, habrá ciertas diferencias. Pero si tomas un monocordio, es decir, una cuerda vibrante bien tensada (como la de cualquier instrumento musical de cuerdas), y se coloca junto a una escala de medir, cuando un ser humano canta la escala de arriba a abajo, en un modo [mayor o menor], de arriba a abajo, se pone una marca en la escala en el punto que coincidan la cuerda monocorde y el tono del cantante, en donde puedan notarse estas diferencias, en lo ascendente y lo descendente. Estas diferencias se han denominado el concepto de la coma, un concepto genérico, que no es una simple magnitud matemática, en el sentido aritmético, sino que es una magnitud física que existe independientemente de la medición, pero que puede medirse, en ese sentido.

Esa es una cuestión. Ahora tenemos el problema de la línea. ¿Cómo se construye una línea exactamente del doble de la longitud de una línea dada, sin salirse de ella? No se puede. Y dicen: "Sí, puedo doblar una línea. Puedo usar un compás y doblar una línea". "Ahh, pero te sales de la línea para hacerlo, ¿no?" Así que dentro de la línea no se puede, pero cuando te sales de la línea, ¿qué haces? Estás creando una superficie. Ahora bien, una superficie no es una línea. Por tanto, ¡estás haciendo trampa! Una trampa intelectual, un fraude. No puede doblarse la línea ¿excepto a través de que? Excepto recurriendo a un poder superior. El concepto de superficie es un poder superior. ¿Cómo puedes doblar un cuadrado? Hay forma de hacerlo, pero tienes que hacer lo mismo: debes salirte del cuadrado. Y alcanzas otro concepto, un concepto general, de una serie para doblar cuadrados. Esta también es una noción de poder. Luego te planteas, "¿cómo puede doblarse el cubo?" El famoso "problema délico" al que se refiere Arquitas, el seguidor de Pitágoras, en su discusión con Platón; y él se convierte en una figura central de las matemáticas y la filosofía griegas. ¿Cómo puedes doblar un cubo por construcción? Bueno, no se puede, de ordinario, pero existe una solución. Y esta implica poderes.

Luego tenemos otra medición, que planteó, de nuevo, otro matemático griego, Teetetes: ¿Cuántas caras puede tener un polígono regular? Por construcción. Y como resultado, arribas a los cinco sólidos platónicos.

Así, todo esto mide poderes. Es decir, la mente humana va, no desde dentro de las matemáticas a calcular aritméticamente, sino a través de poderes. Y vemos que todo lo que conocemos, físicamente, en la naturaleza, es el descubrimiento de algún poder; algún poder que la mente entiende. Y esto deviene luego en que los poderes se vuelven reales, en el sentido en que Leibniz usa el término "poder", o "Kraft", en su descripción de la economía física, que es que, al incrementar el poder, para trabajar, logramos incrementar el poder de la humanidad en y sobre la naturaleza.

Entonces, tenemos la idea de poderes. Y así, tenemos una matemática de los poderes, que es lo que Gauss prueba con su demostración del llamado "dominio complejo", en oposición a Lagrange, Euler y otros. Así, decimos: "Los poderes de la existencia de la humanidad, y el mejoramiento de las condiciones de vida de la humanidad como especie, se basan en el descubrimiento y aplicación de estos poderes. En el aumento de estos poderes, en y sobre la naturaleza". ¡Ah! Entonces, contamos con una historia de la ciencia, ¿no es así? Y si estos poderes representan la ciencia, entonces la transmisión de estos descubrimientos de una generación, o de una cultura a otra, representa la transmisión del poder de la humanidad para existir. Esa es la historia de la ciencia. Y, por consiguiente, la historia del hombre, y la de las naciones, la historia de las culturas se convierte en la determinación de la forma en que las sociedades acumulan y utilizan estos poderes. Esta concepción de la historia de "¿a qué nos referimos con poder? ¿Qué queremos decir con descubrimiento? ¿Qué significa una idea?"

Otro aspecto de esto, relacionado con esto, es el asunto de la caverna de Platón. La gente simple, sin educación, ignorante, dice: "Yo creo y sé lo que he visto, olido y probado con mis sentidos". Estos son ignorantes, no se han elevado intelectualmente por encima de un mono o un simio superior. ¿Cuál es la diferencia? Como dice Platón, usando la alegoría de la caverna, nuestros sentidos en realidad no son más que parte de nuestro organismo viviente y mortal. No saben lo que sucede fuera de nuestra piel, y reaccionan al cosquilleo de lo que pasa dentro y fuera de nuestra piel. Así que esto no es la realidad. Lo que nuestros sentidos nos dicen es sólo una sombra de la realidad que causa las sensaciones.

Ahora, cuando descubrimos estos poderes y podemos demostrar su eficiencia, hemos alcanzado las ideas, que son ideas de la realidad que existe fuera de nuestra piel. Ahora conocemos lo que produce el cosquilleo, a diferencia de las simples cosquillas. Entonces, vemos la ciencia como este tipo de ideas, conociendo los objetos que no podemos ver, probar, oír, oler, ni tocar. Los objetos que producen las sombras o el cosquilleo que nuestros sentidos ven o creen que ven. Estas son las ideas, ideas científicas, ideas de historia, ideas del hombre. Esta es la naturaleza de la cultura. Y esto es lo que debe ser la educación, lo contrario es falso.

Por tanto, el hombre, en un sentido, es inmortal. ¿Por qué? Es mortal. Es mortal en términos de los sentidos. Pero el hombre como ser mortal es capaz, a través del poder de las ideas, de descubrir principios que existen fuera de la piel, principios que producen sombras, que llamamos "percepción sensorial".

Al transmitir estos principios de una generación a otra, de una cultura a otra, devenimos, en un sentido, seres inmortales. Porque ahora, durante nuestra vida mortal, vivimos en un intervalo espacio–temporal en el que nos afectan cosas fuera del mismo, cosas del pasado, por ejemplo, y del futuro. De modo que tenemos un sentido de la simultaneidad de la eternidad. Tenemos, así, un sentido moral propio de que en esta vida, en un sentido, vivimos un corto lapso de tiempo; tiempo mortal. Pero actuamos sobre el pasado y el futuro. Y, por tanto, lo que pensamos es moral, lo importante es cómo actuamos hacia el pasado y hacia el futuro. ¿Qué efecto producimos hacia el pasado? ¿Y hacia el futuro?

Cuando tenemos ese tipo de sentido, tenemos una visión completamente diferente.

Ahora, hablando de literatura. Bueno, en su mayoría es basura. Los escritores contemporáneos son basura mayormente. No tienen la educación que conforma lo que acabo de describir. No saben de lo que se trata. Hay gente que escribe poesía, que no saben nada de poesía. Los poetas modernos no valen nada. Los escritores modernos, como los conozco en general, no valen nada, en términos de valor artístico. La música moderna generalmente no vale nada, el arte moderno no vale nada. La mayor parte del siglo 20 fue una catástrofe artística. Tal vez haya habido alguna gente que trató de mantener la tradición del trabajo artístico de un período previo, pero como período cultural, el siglo 20 fue una catástrofe. Y el siglo 21 no ha mejorado nada.

Así que no hay que buscarle. No hay que tratar de encontrar el arte moderno serio. O la cultura seria. No existe tal. Hay muestras del pasado que son grandes ejemplos de su tiempo, de los grandes logros del verdadero arte clásico. Remontándose al pasado, pueden verse las estatuas clásicas griegas en las que se muestra, no un arte funerario, sino la escultura de un cuerpo sorprendido en movimiento, que es coherente con el principio de movimiento de la catenaria, de la acción universal mínima posible.

De modo que esas son las obras que hay que buscar. El gran arte, habremos de crearlo. Pero el gran arte no es sino la aplicación de los mismos principios que usaron los grandes artistas creadores del pasado. Es comunicación de ideas, basada en cosas como la ironía, las metáforas y demás. Hay gran arte, pero es del pasado, y lo que se enseña en las universidades hoy como arte, o acerca del gran arte del pasado, es más una pérdida de tiempo. Si se quiere gran arte, habrá que crearlo. Si quiere revivirse la gran tradición artística, habrá que hacerlo.

Pregunta: Yo soy Ronny Chanca, [...] Sobre Iberoamérica: ¿en qué corriente de pensamiento se pueden englobar los primeros modelos de república?

LaRouche: Recuerda que la idea de república se consolidó en su forma, en su expresión primera, en una serie de escritos de Platón, que incluía lo que se llama su República, en donde se plantean una serie de problemas de la sociedad. También se tienen en Grecia antes, bajo Solón, las reformas de Atenas, y el poema de Solón reprochándoles a sus conciudadanos, ya anciano, el permitir que la Atenas que él había liberado degenerara en la decadencia. Estos eran, pues, los modelos de república. Las ideas de república que provienen de la antigua Grecia clásica, que recogieron los europeos y los influenciaron, y las Américas también, por supuesto.

Esto es lo que significa la república. La idea de una sociedad, de nuevo; lo fundamental a recordar es a Sócrates en la discusión de la República, de estos tres peronajes que creó Platón, Trasímaco, Glaucón y Sócrates, que son los tres modelos de estadismo de esa época, (o modelos típicos), en donde Sócrates, en su polémica contra Trasímaco y Glaucón, define el concepto de ágape. El cual traduce el apóstol Pablo, ágape como "bienestar general" o "bien común": que no trabajamos para esto o aquello, no trabajamos para seguir un puñado de reglas de qué hacer y qué no, sino que nuestro trabajo sirve a un propósito superior, que no lo define ningún reglamento específico, sino que es escencialmente nuestra misión, transmitida a nosotros por las circunstancias. La misión de promover el bienestar general de la humanidad y sus generaciones futuras.

Ese tipo de concepto debería dominarnos. República significa también, por supuesto, que se tiene, además de las relaciones sencillas entre la gente dentro de los confines de una jaula, llamados "fronteras del Estado nacional", la responsabilidad de desarrollar la tierra. Tomemos concretamente el caso del Perú. Bueno, tienen una gran área de desierto, que en algún momento tenía más agua y estaba más mejor desarrollada, hace mucho tiempo. Y lo preocupante es que no hay agua ni energía, para convertir esa área, de manera eficiente, en el tipo de terreno necesario para la población, lo cual implica un trabajo enorme por hacer en el desarrollo del agua, en infraestructura económica básica, en transporte, en la producción y distribución de energia y electricidad, en la educación. Todo esto debe hacerse.

De modo que el mantenimiento del área en donde vive la población, para crear las condiciones necesarias para mejorar la vida en esa región, también es parte integral, es el aspecto físico, el aspecto económico de la república. De ahí la importancia de la responsabilidad y participación de cada persona de esa nación en esas actividades, que son necesarias para el desarrollo de la tierra, así como de las personas y la población como un todo. El individuo encuentra el sentido de su existencia en su contribución a este proceso en general. De modo que la república no es simplemente un modelo de relaciones entre individuos de una manera simple e individual. Es la relación de cada individuo con el desarrollo del territorio y la población de ese estado. Y también implica una cierta relación de los estados alrededor de ese estado en partiucular.

Estos conceptos son, pues, escenciales. Son escenciales precisamente para las Américas hoy. Por ejemplo, necesitamos un sistema de transporte, un sistema de redes de energía eléctrica y demás, que se extienda desde Alaska en la región ártica, hasta Tierra del Fuego. Necesitamos esos sistemas, y los necesitamos por muchas razones. El Amazonas por ejemplo, es un sistema que se ubica principalmente en Brasil, pero no se limita sólo al Brasil. El sistema del Amazonas incluye también al Perú, a Colombia y a Venezuela; afecta también a Perú, Paraguay y Uruguay. De modo que el sistema del Amazonas concierne a todos esos estados, y su desarrollo y manejo, y lo que representa, es una preocupación conjunta. Por tanto, la idea de república rebasa las simples fronteras nacionales, hacia la cooperación de repúblicas vecinas en asuntos de interés común general.

Todo se reduce a contar con un sentido de misión: vivimos un período de tiempo limitado. La población de una nación, de una generación, de dos o tres, y a veces hasta una cuarta generación, viven juntas. Es decir, que en un momento dado se tiene a cuatro generaciones viviendo al mismo tiempo, interactuando. Pero viven también en relación a la población que vino antes y la que vendrá después. Así que se tiene una misión. ¿Y cuál es mi cometido? ¿Vivo para hacer qué? ¿Qué somos los que vivimos hoy? ¿Cuál es nuestra misión? Así, la república pasa a ser, en lugar de algo estático, en lugar de algo como una jaula en que se interactúa, de los individuos interactuando, un sentido de misión, en el tiempo y en el espacio. ¿Qué es lo que hacemos en nuestro tiempo? ¿Qué hago yo como parte de este proceso? Estos conceptos, creo yo, son los cruciales.

Pregunta: Buenas tardes. Tengo muchas inquietudes. Pero una principal, es acerca de la Convención 169 de la OIT, que le da a los indíginas ciertas capacidades para negociar acerca de los recursos naturales que ya hay en sus áreas y en sus hábitats, que excluye a los gobiernos. ¿Esas riquezas naturales, que hay muchas en Latinoamérica, podrían estar al servicio de las naciones si es que una corriente ideológica pudiera surgir como una fuerza a nivel Iberoamericano? Y, en todo caso, ¿los gobiernos en este momento están en condiciones de generar propuestas para que estas riquezas sean administradas en la región? Muchas gracias.

LaRouche: El problema es que tenemos una política en los EU que, entre otras cosas, planteó Henry Kissinger en 1974. Se le llamó Memorando de Seguridad Nacional 200, (NSSM–200). Este establece que la política de EU es que los recursos naturales de regiones tales como América del Sur y África deben preservarse para el consumo futuro de los pueblos de los EU y el Reino Unido. Específicamente en este caso, de los EU.

Esto sucede ya en África, donde hay un genocidio intencional contra los habitantes del África negra, con el propósito de privarlos del uso de los recursos naturales de su continente, así como de reducir la población, para de ese modo disminuir el número de gente que consuma cualquier cosa en esa región. Esta misma política se aplica hoy en Centro y Sudamérica.

La función que el Fondo Mundial para la Naturaleza y otras pandillas, como en Brasil, han venido a cumplir, es el de asegurar que no se le permita a ningún país de América del Sur el utilizar sus principales recursos naturales. Toda la región del Amazonas, por ejemplo, se encuentra bajo el control de agencias de este tipo. Está el caso de la frontera de Brasil con Bolivia, Paraguay y Uruguay, en donde los moonies, que en realidad forman parte de este tipo de fraude, han asumido control de gran parte de ambos lados de la frontera de Paraguay, y también de Uruguay, con el propósito de impedir que las naciones tengan soberanía sobre sus propias fronteras, y en especial con respecto a sus recursos naturales.

Brasil no tiene soberanía sobre el Amazonas en este momento, debido a fuerzas privadas como el Fondo Mundial de la Naturaleza. En África, tenemos la misma situación; tenemos el retorno de la monarquía británica con parques de elefantes, parques de gorilas, con reservas naturales en las fronteras. Estas zonas fronterizas fueron las que Uganda utilizó para invadir a Rwanda y Burundi, y empezar el genocidio que se ha producido ahí y en partes del vecino Congo desde entonces. Vean el mapa de África y sobrepongan el mapa de estas organizaciones no gubernamentales (ONGs) que manejan regiones enteras del mundo.

Los gobiernos de Centro y Sudamérica no tienen ninguna autoridad en este momento de siquiera utilizar los recursos naturales para generar un ingreso nacional. Pueden pensar que la tienen como parte de la ley, pero hay que ver el código de la ONU, y éste dice que "no se puede", y la política de los EU dice que "no puede". Así que no hay forma de evadirlo. No puede encontrarse una laguna legal en las leyes actuales para eludir estas políticas opresivas. Tenemos que llamar a la agencia opresora a rendir cuentas. Esto significa que los reglamentos de estas ONGs y otras afines en las Américas, por ejemplo en Brasil, en la frontera de la región del Amazonas, que impiden que estos países empleen sus recursos naturales, deben neutralizarse o virtualmente cancelarse. Y hasta que no se haga esto, no importa lo qué diga qué código, ustedes no tienen la autoridad de usar sus recursos naturales en el beneficio del Perú. No la tienen. Pensarán que la tienen, pero si ven cómo operan estas ONGs, que fueron las que llevaron a cabo el golpe contra Fujimori, por ejemplo, como el cartel narcotraficante que tiene el apoyo de la Bolsa de Valores de Nueva York, ustedes no tienen esa autoridad mientras esas agencias existan.

Si nos deshacemos de estas agencias, podríamos encontrar formas de usar estos recursos naturales para resolver los problemas de desarrollo de algunos de estos países, como propones. Pero bajo las circunstancias actuales, hasta que no quiebren a esa autoridad, ustedes no la tienen.